Suscríbete La Nueva España

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La geotermia llega al centro de Mieres para climatizar los pisos de la Mayacina

Las obras, con un coste de 1,4 millones, llevan el agua de mina desde el pozo Barredo y también beneficiarán al IES Bernaldo de Quirós y al campus

Las obras de extensión de la red de geotermia en la zona del campus de Mieres. FERNANDO GEIJO

La geotermia con agua de mina ya está en el casco urbano de Mieres. Al menos su canalización, ya que los trabajos para extender la red que se desarrolla Hunosa superan el límite del campus de Mieres, y en la puerta del entorno de la Mayacina, donde llegarán a los edificios desarrollados por el Principado de Asturias. Allí se colocará finalmente la tubería que se encargará de llevar el agua desde el pozo Barredo hasta las viviendas, permitiendo su climatización mediante energía geotérmica.

Los trabajos, en los que se han invertido 1,4 millones de euros, estarán listos para mediados del presente año. Además, la iniciativa está financiada parcialmente con una subvención de 503.125 euros procedente del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder).

El proyecto, que encabeza Hunosa, no solo llevará la geotermia a las viviendas de la Mayacina, concretamente a 248 pisos, sino que también se habilitará el sistema en el Instituto Bernaldo de Quirós y en el edificio científico-tecnológico del campus universitario de Mieres, que actualmente acoge la sede de la Escuela Politécnica de Mieres. La iniciativa "consiste en el desarrollo de un sistema de climatización con agua de mina, que producirá energía térmica en las instalaciones ubicadas en el entorno del pozo Barredo y se distribuirá hasta los usuarios mediante un conjunto de tuberías". Esta red de calor "permitirá abastecer de calefacción y agua caliente sanitaria, total o parcialmente en función del tipo de consumidor".

Consta de tres circuitos, dos de ellos de alta temperatura (80-85 grados) y otro de baja temperatura (40-45 grados). Los dos primeros proporcionarán calefacción a los edificios educativos -tanto al instituto como al edificio científico-tecnológico-, que cuentan con un sistema de calefacción basado en radiadores, mientras que el tercero suministrará calefacción al sistema de suelo radiante de las viviendas de la Mayacina y precalentará el agua sanitaria hasta los 40 grados. La geotermia con el agua de mina es una de las iniciativas por las que sigue apostando la nueva dirección de la empresa pública, con Gregorio Rabanal al frente. De hecho, la intención es continuar con la extensión de la red de geotermia también en el valle vecino, en el Nalón, utilizando el agua del pozo Fondón (Sama, Langreo). En esta zona se había cerrado un acuerdo con el Principado para llevar el sistema a sus pisos de alquiler en Langreo centro, al igual que ocurre con la Mayacina.

De momento, y mientras finalizan las obras, el sistema de climatización con geotermia de agua de mina ya funciona en el Hospital Álvarez Buylla de Mieres, así como en el edificio de investigación y la residencia de estudiantes, ubicadas ambas en el campus de Mieres. Estos inmuebles fueron los primeros que apostaron por este sistema ideado por la hullera estatal con buenos resultados. De hecho, hubo otras entidades extranjeras que intentaron emular su modelo, como la Universidad de Durham, en Inglaterra. La investigación inglesa, en la que no se hacía referencia al trabajo previo desempeñado por Hunosa, planteaba aprovechar el potencial de las antiguas explotaciones de carbón del condado de Durham, en el noreste del país. El proyecto se desarrollaba a través del Instituto de Energía de Durham (DEI).

Funcionamiento

El funcionamiento del sistema de geotermia es relativamente sencillo: el agua de mina sale a una temperatura de 24,2 grados (en el caso del pozo Barredo). Este agua ya "precalentada" por la geotermia (la energía que produce calor en el centro de la tierra) hace que poner la calefacción salga mucho más barato: cuanta menor sea la temperatura, más energía se gasta en elevarla. Así, pasar de 15 a 20 grados supone mucho más coste que pasar de 25 a 30, por ejemplo. Aquí el agua de mina demuestra su utilidad, al salir ya a temperaturas relativamente elevadas, ahorrando energía y emisiones contaminantes.

Compartir el artículo

stats