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El Centro de Nanotecnología atrae a una empresa dedicada a la realidad aumentada

Sus investigaciones se centrarán en elaborar materiales para realizar simulaciones en tres dimensiones aplicables en numerosos campos

Un investigador del CINN en una imagen de archivo.

Un investigador del CINN en una imagen de archivo. J. R. SILVEIRA

Una firma dedicada a la realización de simulaciones en tres dimensiones mediante realidad virtual y aumentada planea desembarcar en el Centro de Investigación en Nanomateriales y Nanotecnología (CINN) de El Entrego para desarrollar sus investigaciones en uno de los "open labs" que promueve la entidad pública. Otras empresas de diferentes campos, principalmente del sector biomédico y tecnológico, ya habías mostrado su interés meses atrás por seguir el mismo camino.

Los "open labs" del CINN estarán en marcha en un plazo de un mes aproximadamente. Los trabajos para acondicionar el ala en el que se ubicarán (habrá un total de doce laboratorios) empezarán esta semana. La iniciativa busca potenciar la colaboración entre investigadores del organismo público y de empresas privadas. De esta forma, se impulsarán grupos mixtos de investigación y de desarrollo de productos que tenga el proyecto. La estimación es atraer a unos 25 investigadores de empresas privadas.

La nueva firma formará parte de uno de esos "open labs". "Se dedica a temas de realidad virtual y realidad aumentada aplicadas a todo lo que tiene que ver con la resolución de problemas concretos. Son sistemas de realidad virtual que tienen sensores con los que pueden sentir superficies y hasta olores", explicó Ramón Torrecillas, director del CINN.

Torrecillas puso algunos ejemplos de la utilidad de estos sistemas. "Son simulaciones que juegan con los sentidos para recrear lo que puede ser un ambiente real. Se utiliza, por ejemplo, en el diseño de espacios. Te puedes meter en tu propia casa e ir escogiendo muebles. Hoy en día existen aplicaciones para el móvil y programas para el ordenador, pero son en dos dimensiones". Y añadió: "También sirve, por ejemplo para probar un coches porque te pones en un sillón con unos guantes con sensores y compruebas hasta si las superficies si son rugosas o suaves. Es útil, además, para el turismo, para simular una playa de un destino vacacional".

Varias firmas del sector biomédico y tecnológico ya han mostrado su interés por llegar al CINN para investigar con materiales antibacterianos para equipos sanitarios, sistemas electrónicos para techos solares de vehículos, sensores ópticos para realizar controles de calidad de alimentos sobre el terreno y hormigones especiales para la construcción de "viviendas efímeras".

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