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Las iniciativas empresariales de los valles mineros contra el covid: limpiadores, pinturas y reservas de medicamentos

En la comarca se diseñan materiales eficaces contra el virus, y el pozo Santiago se posiciona como reserva de medicamentos

El pozo Santiago, que se postula como almacén estratégico de medicamentos.

El pozo Santiago, que se postula como almacén estratégico de medicamentos. J. Plaza

Contra el peligro que supone el covid-19 se está luchando en muchos frentes. El principal, el sanitario. Pero también desde otros ámbitos, desde los que se busca reducir la peligrosidad del virus en la vida cotidiana. En las comarcas mineras, son varias las iniciativas empresariales que pretenden conseguir este objetivo. Es el caso de AGS (Advanced Glass Solutions), que diseña pinturas y materiales de revestimiento que matan bacterias... y que se están probando también contra el coronavirus. O el de Diecol Pet, que ha lanzado al mercado un limpiador desinfectante que puede con el covid-19. A más largo plazo, además, las Cuencas quieren seguir siendo una parte importante de la lucha contra futuras emergencias sanitarias. Por ello, el pozo Santiago de Hunosa, en Aller, es el espacio mejor colocado para albergar uno de los futuros almacenes sanitarios estratégicos: unos lugares en los que tener acumulados medicamentos y también EPI (equipos de protección individual), unos materiales que, sobre todo al inicio de la pandemia, se echaron mucho en falta.

El secretario general del SOMA, José Luis Alperi, explicaba que Hunosa ya había recorrido "un periplo importante a la hora de posicionarse como candidata" a albergar este emplazamiento estratégico. Ya en mayo la empresa pública remitió al Gobierno central un informe en el que ofrecía el pozo Santiago como lugar ideal para albergar este equipamiento. "Hunosa dispone de terrenos y edificios que pueden utilizarse como base para una de esas reservas, y además cuenta con estructuras subterráneas que pueden ser adaptadas como almacenes de alta seguridad", afirmaba Alperi. El proyecto cuenta con el respaldo del Gobierno del Principado -fue el propio presidente Adrián Barbón quien habló de ello-. Además, el secretario general del sindicato minero añadía que "Asturias cuenta con un sector químico muy solvente y reconocido internacionalmente. Si a eso añadimos todas las actividades de investigación y colaboración público-privada vinculadas al sector biosanitario, tendremos el binomio completo".

El "frente asturiano" por hacer del pozo Santiago el almacén estratégico de medicamentos cuenta con otros apoyos a nivel estatal, un de ellos del propio PSOE, el partido en el Gobierno, cuyo grupo en el Senado ha preguntado al Ejecutivo sobre si valora la posibilidad de usar las instalaciones mineras. La Unión Europea y el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo manifestaron en los meses pasados que son necesarios "nuevos métodos y medidas", entre ellas la creación de una industria propia y una reserva estratégica de productos sanitarios, para combatir posibles emergencias sanitarias.

En la colaboración público-privada que resaltaban desde el SOMA destaca el Centro de Investigación en Nanomateriales y Nanotecnología (CINN) de El Entrego, en el que colaboran el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universidad de Oviedo y el Principado de Asturias. La empresa AGS es una "spin-off" del CINN, y ocupa uno de los laboratorios del centro. Prevé comercializar en el plazo de un año una serie de innovadores materiales que, añadidos a pinturas, permiten proteger las superficies de bacterias. Ya ha sido probado con éxito frente a bacterias como la "Escherichia coli" o la MRSA (las siglas en inglés de "Staphylococcus aureus").

El objetivo ahora es encontrar el tipo de compuesto adecuado frente al covid-19. El proyecto se desarrolla en colaboración con virólogos de la Universidad San Pablo CEU y del Hospital Monte Sinaí de Nueva York, que se ocuparán de probar los novedosos materiales antimicrobianos desarrollados por el CINN. Respecto a las pruebas ya desarrolladas y que confirman el poder bactericida de los materiales, el consejero delegado de la empresa, Manuel González, explicó que "ahora estamos haciendo el estudio de mercado, para concretar el plan estratégico de negocio y qué recursos necesitamos, generando valor a partir del conocimiento que existe en el CINN desde hace muchos años".

Otra empresa biotecnológica, que nació con objetivos distintos -enfocada al mundo de las mascotas- y cuyo trabajo sirve para combatir el coronavirus es Diecol Pet, que desde hace unas semanas tiene su nave en el polígono industrial de El Sutu, en Laviana. La compañía, que cuenta con el apoyo financiero de Sodeco (Sociedad para el Desarrollo de las Comarcas Mineras), ha desarrollado varios productos. Uno de ellos, un limpiador desinfectante, eficaz contra el coronavirus, fabricado a base de ingredientes naturales. El producto surgió cuando investigaban un tipo de limpiador que sirviese para el textil que usan los animales en las camas que utilizan en las casas. Comprobaron que servía para todo tipo de superficies.

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