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Un nuevo uso para los pozos cerrados: convertirlos en minicentrales hidráulicas

El SOMA plantea el proyecto a Hunosa y apuesta por iniciar este aprovechamiento del agua bombeada en las minas Tres Amigos y Polio

Las instalaciones del pozo Tres Amigos, cerrado en el año 2000. | LNE

Las instalaciones del pozo Tres Amigos, cerrado en el año 2000. | LNE

Aprovechar el agua de mina para la producción de energía eléctrica verde y limpia. Ese es el objetivo de la última propuesta del SOMA-FITAG-UGT, que apuesta por la instalación de tornillos hidrodinámicos y turbinas de vórtice gravitacional para aprovechar los saltos de agua de diferentes pozos de Hunosa. El sindicato ha presentado a la empresa un detallado informe de 24 páginas en el que se incluye incluso la hipotética generación energética en cada explotación. En un principio, el SOMA aboga por llevar estos sistemas a los pozos Polio y Tres Amigos, en la Hueria de San Xuan, en Mieres, aunque se extenderían a posteriori al resto de explotaciones cerradas de la hullera estatal.

“En los últimos años, Hunosa se ha centrado en el aprovechamiento del agua con los proyectos de energía geotérmica que se han puesto en marcha, pero este recurso puede ser aprovechado de manera más eficiente”, apuntaron desde el SOMA, para agregar que “los sistemas de microgeneración eléctrica pueden ayudar a paliar” los llamados costes eternos de la minería del carbón, es decir el mantenimiento de los pozos cerrados.

En este sentido, el sindicato entiende que “los sistemas de microgeneración vistos se presentan como una posibilidad de reducir los gastos producidos por dichas instalaciones de bombeo, además de posicionarse como una alternativa productiva para las bocaminas, alcantarillones, etc… donde el agua sale a la superficie por gravedad y que pueden dar una producción de energía de manera continua, a bajo coste y muy a largo plazo, ya que estas salidas de agua de mina pueden ser prácticamente perpetuas”.

El sindicato liderado por José Luis Alperi pone como primer sistema a usar en estos equipamientos mineros los tornillos hidrodinámicos. Estos mecanismos, apunta la central en su informe “utilizan cabezas particularmente bajas, asegurando alta y constante eficiencia, incluso en caso de fuertes variaciones en el flujo de agua. Para operar no requieren ningún ajuste, ya que el tornillo se adapta automáticamente a la frecuencia de la red y al flujo de agua”, señala la central. Además, respecto a su control, apunta que “el sistema está gestionado por PLC con la visualización de las principales mediciones eléctricas en un panel de operador de pantalla táctil HMI, por lo que es totalmente compatible con los sistemas de control estándar de cualquier industria, lo que hace que cada una de estas instalaciones puedan ser monitorizadas y gestionadas mediante los sistemas de control existentes en las salas de control de Hunosa”. La central calcula que con el uso de estos equipos, diseñados para funcionar sin descanso, “un tornillo hidrodinámico de 50 KW genera anualmente 438 MW de energía verde a coste 0”.

El segundo sistema de generación propuesto son las turbinas de vórtice gravitacional. “Esta es una tecnología no convencional de microgeneración, cuyo mecanismo para transformar la energía consistente en dejar que el agua pase a través de una entrada recta y se dirija de forma tangencial a un contenedor cilíndrico que posee un drenaje de fondo”, explican, para agregar que “el agua forma un gran vórtice sobre este drenaje central produciendo el movimiento de la turbina que extrae la energía rotacional del vórtice, convirtiéndola en energía eléctrica”.

Como particularidad del mecanismo, el SOMA explica que “este mecanismo tiene la particularidad de hacer posible la instalación de más de un equipo, ya sea en serie o paralelo, adaptándose a los requerimientos del aprovechamiento, de esta manera la instalación en serie permite ampliar el rango de caída útil al instalar una turbina bajo la otra, mientras que la instalación en paralelo permite aumentar el caudal del aprovechamiento”. Los rangos de generación van desde los 15kW hasta los 70kW. Como los tornillos, también Hunosa podría monitorizar el funcionamiento de estos dispositivos con sus actuales sistemas de control.

Empleo

Según explican desde el SOMA, “numerosos estudios han demostrado que a igual potencia instalada, las unidades de producción de energía de fuentes renovables generan hasta cinco veces más puestos de trabajo que las tecnologías convencionales”. Apuntan que en el caso concreto de Hunosa “la creación de una red de microgeneración hidráulica, crearía un lecho de mantenimiento del empleo del personal proveniente de los pozos. Tanto la construcción de la obra necesaria para alojar las centrales de microgeneración, como su posterior limpieza y mantenimiento periódicos, perfectamente podría ser ejecutada con los medios propios de los que la empresa”.

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