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Vecinos de Grandiella denuncian que una filtración está argayando todo el pueblo

Los habitantes de la localidad riosana exigen al Ayuntamiento que actúe y alertan de corrimientos de tierra y grietas en sus propiedades

Yolanda Otero señala a una de las paredes agrietadas por la filtración de agua.  Yolanda Otero y Gabriel Álvarez, ante un corrimiento de tierras en el jardín de la primera. | A. Velasco

Yolanda Otero señala a una de las paredes agrietadas por la filtración de agua. Yolanda Otero y Gabriel Álvarez, ante un corrimiento de tierras en el jardín de la primera. | A. Velasco

“Solo queremos una solución antes de que haya que lamentar cualquier accidente, porque daños ya los está habiendo”. Palabra de Yolanda Otero, una vecina del núcleo de Grandiella, en Riosa, que está harta de ver como una filtración de agua está llevándose por delante su terreno. Le pasa igual a Gabriel Álvarez, con una casa unos metros más allá, y que ya ha tenido que reconstruir un muro que se llevó la erosión de la tierra. Ambos fechan el inicio de los problemas en 2018, con las obras de construcción de los depósitos de agua para la localidad. Desde entonces han tenido incidencias. Hasta el pasado octubre, cuando la situación fue insostenible. Y solamente piden al Ayuntamiento que ponga las medidas necesarias y solucione la situación.

Los vecinos de este pueblo riosano denuncian que el Consistorio no les ha hecho caso pese a la reiterada presentación de escritos denunciando su problema. Hasta cuatro entradas por el registro muestra Yolanda Otero, que teme que cuando se quiera actuar, ya sea tarde. Esta mujer explica que hasta 2018, todo funcionaba correctamente en cuanto al servicio del agua se refiere. Sin embargo, hace tres años, se realizaron obras en los depósitos del agua, y desde entonces, narra, nada volvió a ser igual. “Ya nada más acabar las obras empezamos a tener cortes de suministro, presiones de agua variables, suciedad...”, comenta.

Yolanda Otero y Gabriel Álvarez, ante un corrimiento de tierras en el jardín de la primera A. Velasco

Pero lo más preocupante es que empezaron a notar filtraciones de agua en el terreno. Lo atestigua Gabriel Álvarez, que muestra en su finca por donde evacua el agua que, creen, proviene de los depósitos municipales. Y también un informe pericial que contrató la propia Yolanda Otero y en el que se explica el probable origen del agua. El pasado octubre fue cuando la situación se tornó a peor. “El terreno empezó a ceder, hasta el punto de que el camino se ha levantado”, señalan. Y lo muestran, un desnivel en el terreno que explican que hace medio año no estaba. Lo mismo ocurre en la casa de Yolanda Otero y su marido. La filtración de agua ha provocado un corrimiento en una zona de su jardín. En apenas meses, el desnivel que se ha formado acumula varios centímetros. Para hacerse una idea, Yolanda otero baja el “escalón” natural que se ha formado en su terreno. De altura, hasta la espinilla.

Un detalle del desnivel generado desde octubre pasado en el jardín.

Un detalle del desnivel generado desde octubre pasado en el jardín. A. Velasco

“Lo hemos dicho muchas veces y aunque han tenido buenas palabras no han hecho nada”, denuncia estos vecinos. Explican que el servicio municipal sí ha pasado por el pueblo, “pero no ha dado solución ninguna, y ni siquiera han intentado encontrar de donde viene la fuga”, señala Gabriel Álvarez.

Este vecino ya ha tenido que invertir dinero de su bolsillo en reparar los daños provocados en su finca. “He tenido que rehacer un muro que se vino abajo, y también colocar un drenaje para minimizar daños”, señala. Mientras, en casa de Yolanda Díaz, no solo está afectado el terreno, sino que la fachada del inmueble también ha tenido que repintarla. Peor es la situación en casa de una familiar, explica. “El techo de la cocina era de escayola y de la humedad filtrada se les vino abajo”, comenta, mientras señala una pared agrietada que corresponde a la vivienda.

“Ya hemos presentado firmas, denunciado la situación varias veces, y no sabemos que más hacer ya”, claman desesperados. No bajarán los brazos. Pero esperan que lo que no baje realmente sea el terreno, “porque se puede armar un argayo que arrase con todo, como en Salas”.

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