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El centro neurológico retrasa la llegada de sus primeros pacientes hasta enero

Las instalaciones de Barros comenzarán con una atención ambulatoria a los usuarios de la región y una plantilla compuesta por 23 personas

Ambulancias a las puertas del centro de Barros, cuando fue utilizado para pacientes covid. | Juan Plaza

El Centro de Referencia Estatal para Personas con Discapacidades Neurológicas de Langreo (Credine) no recibirá a sus primeros pacientes hasta el próximo mes. Así lo confirmaron ayer fuentes del Imserso (Instituto de Mayores y Servicios Sociales), que retrasa su previsión inicial, fijada para el último trimestre de este año. Sin embargo, eso no quiere decir que la actividad haya estado paralizada durante todo este tiempo. Al contrario, la plantilla no ha dejado de trabajar en todo momento poniendo el centro al día.

Actualmente, el Credine cuenta con una plantilla compuesta por 23 trabajadores, que incluye enfermeros, logopedas, fisioterapeutas, trabajadores sociales y terapeutas ocupacionales que serán los que se ocupen de los primeros usuarios. La plantilla irá incrementándose en función de los proyectos que se desarrollen. Y es que las últimas cifras oficiales ofrecidas indicaban que las instalaciones dispondrían de 55 empleados públicos de atención directa frente a los 105 empleos directos y 39 contrataciones externas (144 en total) a los que se aludió en 2008.

Los primeros usuarios serán de la región, ya que la atención será ambulatoria en una primera fase. Más tarde se abrirá la atención residencial, permitiendo ya la llegada de pacientes de otras comunidades autónomas. En principio se trabajará sobre dos líneas. Por un lado, pacientes que sufran secuelas neurológicas causadas por el covid-19; y, por el otro, personas con daño cerebral sobrevenido. También se llevarán a cabo programas de investigación, además de actividades, congresos y foros. Y es que, como había destacado el director general del Imserso, Luis Alberto Barriga, “su actividad central, como en otros centros de referencia estatales dependientes dependientes del Imserso, no es la atención directa sanitaria sino que se orienta hacia la gestión y difusión del conocimiento sobre el desarrollo de modelos de intervención o de atención”.

Barriga hizo estas declaraciones durante la constitución de la comisión de seguimiento del protocolo general de actuación para el desarrollo de programas suscrito entre el organismo estatal y la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar el pasado mes de julio. Fue entonces cuando aseguró que la previsión era que llegasen los primeros pacientes en el último trimestre del año para la atención ambulatoria, dejando para 2022 la atención residencial. Sin embargo, parece que habrá que esperar un poco más para que se dé la llegada de estos usuarios.

Pandemia

La llegada de la pandemia trastocó en parte los planes que tenía el Imserso para el centro de Langreo, ya que pretendía ponerlo en funcionamiento a principios del pasado año. Pero llegó el coronavirus y el Imserso cedió de forma temporal estas instalaciones para acoger a pacientes covid, y poder ser un refuerzo del sistema sanitario. Los primeros traslados se hicieron el 22 de marzo de 2020 y la situación se alargó hasta el 1 de junio de este año. El centro empezó a construirse en el año 2009 e iba a llamarse centro “Stephen Hawking”. Hubo que cambiarle el nombre, pero se mantuvo el espíritu: crear un centro de referencia nacional dedicado a la atención directa y especializada de personas con discapacidad neurológica.

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