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Una familia para "Melendi" y "Malú": el albergue de animales de Mieres busca un hogar a sus inquilinos

La perrera compensa con adopciones el cerca de centenar de animales que recogió en el último año

Los mastines «Bob», a la izquierda, y «Marifé», a la derecha, en sus cheniles. | A. Velasco

Acomodado en su jaula, "Melendi" –a los perros se les bautiza con nombres de cantantes– salta cuando ve llegar a alguien. Quiere atraer su atención. Y es que esa personas, podría ser su nueva compañera de vida, su nueva familia. Es uno de los perros que forman parte del albergue de animales de Mieres, bautizado como "Tono Ambrosio" en memoria del Guardia Civil mierense fallecido en acto de servicio hace año y medio, y cuyo amor y compromiso con los animales y el albergue le caracterizaban. Durante este verano, las instalaciones de El Morgao están recibiendo numerosas entradas. De hecho, han sido 26 los animales recogidos ya desde junio hasta ahora. "Es una cantidad muy elevada", apuntan los gestores del enclave, la empresa "Dog Harmony", que asumía la tutela de la perrera hace ahora un año. Sin embargo, el trabajo de cuidado y de atención a los animales está también haciendo que haya bastantes adopciones, 32 lo que ha permitido reducir el número de animales en el centro.

Bajo una incesante y molesta lluvia, María Valderrey, encargada del albergue de Mieres, y su compañero Aleks Gratton, se pertrechaban bajo un chubasquero mientras iban limpiando las jaulas de los animales. "Hemos conseguido tener a cada animal en su propia jaula, porque hubo temporadas en el albergue en el que había una gran masificación", apuntan los responsables de la empresa que gestiona el centro. Y es cierto: hace un lustro, en el albergue mierense había un centenar de perros. En la mañana de ayer eran 17, pero hoy mismo serán 15, después de que "Estrellita" y "Jackson" hayan encontrado familias.

María Valderrey y Aleks Gratton dan de comer a «Malú». | A. Velasco

Es una animal menos de los que se encontraron al llegar el pasado agosto. Durante este año de gestión, los responsables de "Dog Harmony" han recogido ya casi un centenar de animales entre perros y gatos, logrando que la gran mayoría hayan sido recuperados por sus dueños o que hayan salido en adopción. De hecho, de los perros que se encontraron a su llegada al albergue, apenas quedan dos animales para los que aún no se han encontrado familia, seguramente por su condición de "PPP", o lo que es lo mismo, perros potencialmente peligrosos.

Además, destacan los gestores de la perrera en el estado en el que recogen a algunos de los canes. "A veces están mejor aquí que en lo que llamaban hogar", dicen. Volvamos a "Melendi". Entró hace unos días en el albergue "Tono Ambrosio", y su bautizo ha sido precisamente por ese estado en el que llegó. "Tenía el pelo como aquel Melendi que empezaba en su carrera", afirma María Valderrey. Aunque lo cierto es que ahora, el perro, gracias al cuidado de los gestores, se parece más al Melendi de media melena.

«Melendi» salta en su jaula. | A. Velasco Andrés Velasco

Lo que también sorprende a los gestores del centro es que hay gente que llegue "con peticiones especiales y exigencias para adoptar". "Piden tal o cual raza y si no lo quieren, o que sepa hacer tal o cual cosa, parece que no saben que vienen a un albergue adoptar un animal", apuntan. En cualquier caso, la mayoría llega con la intención de llevarse un animal para darle los mejores cuidados en su casa.

Se acerca el fin de la mañana y llega la hora de comer. Tras la jaula, "Malú" comienza a moverse con ímpetu cuando ve a sus cuidadores. Le abren la jaula y sale como alma que lleva el diablo. Como la canción de su homenajeada, es un "Secreto a voces" que quiere encontrar un hogar.

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