El refugio de Brañagallones, en riesgo de cierre por nuevos retrasos en su mejora

La Federación de Montaña "confía" en que el Principado ejecute este año los trabajos para reparar el tejado, el sistema eléctrico y la calefacción

El refugio de Brañagallones, con desperfectos en la cubierta. | LNE

El refugio de Brañagallones, con desperfectos en la cubierta. | LNE / David Orihuela

David Orihuela

David Orihuela

Otro año más y las obras sin ejecutar. Va pasando el tiempo y la situación es cada vez más compleja, hasta el punto de que puede llegar un momento, tal vez este mismo año, en que el refugio de montaña de Brañagallones, en el concejo de Caso, no esté en condiciones de abrir sus puertas. El calendario oficial dicta que el refugio abrirá el próximo mes de marzo. El Principado había prometido ejecutar este otoño las obras de reparación que tanto necesita el refugio, pero pasó el otoño, avanza el invierno y no se ha hecho nada.

El tejado del edificio está en muy malas condiciones y todo el complejo se alimenta de viejos generadores de gasoil que, además se gastar mucho, se estropean con frecuencia. La Federación de Montaña tuvo que hacer una reparación de emergencia el pasado mes de diciembre

El objetivo de las obras pospuestas es una reparación integral del sistema de tejado, impermeabilización y estructura soporte (rastreles), así como la mejora de ventilaciones, chimeneas y la instalación de ventanas oscilobatientes tipo "velux". Además, se busca que el refugio sea "verde", que funcione con energías renovables. El equipamiento cuenta con una partida de 300.000 euros de fondos europeos para definir las fuentes de energía que empleará para hacerlo más eficiente.

El refugio de Brañagallones es propiedad del Principado y está gestionado por la Federación de Montaña del Principado de Asturias. Su presidenta, Tensi Carmona, confirmó que el Gobierno regional ya ha elaborado el proyecto de obra "y estamos a la espera de que se comience a trabajar". Carmona "confía" en que los trabajos se ejecuten este año. La Federación daría por bueno no poder abrir la instalación en 2024 si es porque se están ejecutando los trabajos que garantizarían la continuidad del inmueble.

"El refugio tiene un problema serio en la cubierta", subrayó Carmona, que reconoció que "este año estamos teniendo suerte con el tiempo porque no ha nevado pero la nieve no la comió el llobu, como se suele decir, así que llegará y podría complicar aún más el estado del tejado".

El refugio de Brañagallones funcionó previamente como parador. El Principado desembolsó 1,1 millones de euros (más una cantidad similar para mejorar el acceso) para que abriese sus puertas en agosto de 2006 como hotel, después de estar cerrado durante catorce años. Los fallos en el sistema eléctrico y el deterioro del tejado, que causó la aparición de goteras, provocó que estuviese varios años cerrado. La empresa que gestionaba el complejo demandó al Principado que solventase los desperfectos. El edificio funcionó durante cuatro años hasta que una avería eléctrica truncó su camino. En 2016 reabrió como refugio de montaña gestionado por la Federación, gracias a un acuerdo con el Principado como propietario de las instalaciones.

Los problemas en el tejado, las filtraciones y las deficiencias en el sistema eléctrico se repitieron. Ahora es necesaria una actuación integral para que el refugio de la vega de Brañagallones siga acogiendo a los montañeros.