Suscríbete La Nueva España

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

José Manuel Ibáñez

Quejas

La capacidad de comprensión de la ciudadanía, a la baja

Arrecian con fuerza estos días las protestas ciudadanas por los continuos filtros y tamices por los que, obligatoriamente, se debe pasar para cualquier gestión, por pequeña que sea, en variados sitios, tales como la diversas administraciones, entidades bancarias y, en general, empresas de todo tipo, aunque las dos primeras se llevan la palma en cuanto a las quejas de los clientes o administrados.

Todos hemos sido comprensivos durante la pandemia con buen criterio, por considerar que era una situación excepcional, así que aguantamos carros y carretas, pero parecía lógico, y se pensaba, que una vez terminado el pico del covid, aunque aún nos avisan de cuando en cuando de que no estamos libres del todo de él, todo se iba a normalizar.

Pues no, y a las muestras me remito, con la lógica decepción de los ciudadanos que observan que el "vuelva usted mañana" de Larra llegó para quedarse, y estupendo sería lo de "volver mañana" porque la realidad es que no se sabe a ciencia cierta cuándo se hará posible del todo, con demoras interminables, falta de mínima empatía en alguno de los casos, contactos imposibles y lo que parece todo un escaqueo en determinados departamentos.

Como ya estamos metidos de cabeza en vísperas electorales que resulta la mejor época para exigir lo que pinte, la ciudadanía está dando señales de vida para reivindicar todo lo que les parece que no funciona como debería, e incluso algunos partidos políticos, que hasta ahora no habían "respirado" se suman al carro de las reivindicaciones para intentar arañar votos.

No cabe la menor duda de que el sistema en su conjunto debe mejorar urgentemente en los más variados aspectos, pero básicamente en la agilidad y respuesta a las demandas de la personas, sean del tipo que sean,

Las quejas comienzan a subir los decibelios de su tono, y alguien tendrá que tomar nota de ello, y buscar con urgencia soluciones, pues lo que ahora son unas gotitas de agua pueden derivar en "tsunami".

Compartir el artículo

stats