Opinión | Ventana indiscreta

Diez años, ¿ganar y morir?

La situación de Podemos una década después del libro de Pablo Iglesias que dio paso a su organización

Pablo Iglesias, allá por el 2014, coordinó "Ganar o Morir", un libro de teoría política, en el que varios personajes diseccionan la serie "Juego de Tronos", con el fin de analizar "el juego político" en aquel contexto histórico. Entre las firmas que participan en él, muchas eran de amigos y amigas de los fundadores de Podemos, que recordemos hace diez años de su fundación en enero de este 2024. Seguro que entonces, entre sus sueños no figuraba la situación actual del partido morado.

El capítulo cuarto, está escrito por Iglesias y se titula " Boxeo y ajedrez", en el que dice: "en la política del boxeo, el poder es poder y en la política del ajedrez, el poder es una sombra". A la vista de lo ocurrido durante estos diez años, Podemos ha recibido golpes a diestro y siniestro. Nuca cayó a la lona, ganando varios y variados combates. Pero, actualmente, sí parece que está en "ko técnico" o a punto de recibirlo. No sería bueno que Podemos bese la lona. De momento, haciendo un esfuerzo, parece que, aún sonado, se mantiene en pie.

Del cuadrilátero político con poder, ha pasado, ya que ha perdido fuelle y le falta aire, al "poder de la sombra" (mejor de "su sombra"), que según Iglesias dice en el libro mencionado, es el juego de los 64 escaques. Pero va mermado de fichas. Está jugando sin la dama y ésta es fundamental en el ajedrez. Ese poder de la sombra ajedrecista le ha arrebatado piezas importantes. Unas, porque las jugó pésimamente, y, otras, porque las movió hacia el sacrificio pensando estratégicamente en ganar la partida y solo le queda un fiel alfil, una torre en la que se encasilla y algunos peones. Además del rey. Es decir, poco.

Podemos está en una posición llamada en ajedrez "zugzwag", que es aquella cuando al jugador que le toca desplazar la pieza se encuentra en una situación que necesaria y obligatoriamente tiene que mover; con el resultado de que cualquier movimiento que haga, empeora su situación. Es lo que tal vez pueda ocurrirle a Podemos, que cualquier movimiento que haga resulte perjudicial para él y su formación política. Pero, aun así, tiene que mover pieza. La ha movido este día, en la votación sobre el subsidio de desempleo y a decir por lo escrito y analizado no ha logrado mejorar su posición en el tablero ajedrecista de la política. Continúa "sonado".

Veamos el tablero. En el supuesto de que Podemos se encasille en la torre de la oposición al Gobierno, afrontará un peligro más que potencial y es que siendo sus votos necesarios podría ahogar la partida y llevar al ejecutivo a situaciones imprevisibles

Si mueve la pieza aceptando el papel de ser "cabeza de ratón", situación que no le gusta a Podemos, también sería negativo el movimiento, ya que el perjuicio para sus expectativas resulta obvio. La contradicción en la que se encuentra Podemos actualmente es manifiesta. Pero la política, como el mismo Pablo Iglesias la definió, es boxeo o ajedrez. Así que haga lo que haga Podemos no le va a resultar tal vez beneficioso para sus intereses políticos. No porque intrínsecamente sea así y el partido lo quiera, sino porque todas sus opciones chocan frontalmente con una situación política endiablada entre "quiero y no puedo".

La situación de Podemos, que un 17 de enero de 2014, hace diez años, fue partido por universitarios para cambiar no sé cuantas cosas, no es envidiable, ni mucho menos. Una organización política que sí estuvo a punto de cambiar el tablero del ajedrez político, que sí contribuyó positivamente en muchos aspectos sociales, ha roto, como se suele decir, la baraja. Y hoy, su "sombra", no es la del poder.

Recuerdo aquello que decía Pablo Iglesias cuando muchas veces se le iba la fuerza por la boca y exhibía cierta vanidad: "no me gusta perder ni a las chapas". Pues parece, solo parece, que también ha perdido a las canicas, al menos de momento.