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Los protagonistas del éxito del conjunto teyero: Con ellos empezó todo

Exjugadores del Ceares que jugaron el play-off de 2014 celebran el ascenso: “Es histórico”

Por la izquierda, Pablo Martínez, Jimmy y Borja Noval, junto a la cruz de Ceares

Por la izquierda, Pablo Martínez, Jimmy y Borja Noval, junto a la cruz de Ceares Juan Plaza

El ascenso que el Unión Club de Ceares rubricó el pasado domingo ganando a L’Entregu comenzó a fraguarse hace mucho tiempo. “Es el premio al trabajo de la última década”, sentencia Nacho Cabo, histórico entrenador del club teyero en su anterior época dorada, cuando rozaron el ascenso, cayendo en la segunda fase del play-off frente al Rivas Valderas madrileño. Un buen hacer de las sucesivas directivas del equipo gijonés que hizo que el Ceares pasara de luchar por no descender a lograr un meritorio ascenso en menos de diez años. Un mérito que quienes vivieron aquella época valoran más que nadie.

“Es algo histórico, increíble”, resume Pablo Martínez, que tras siete campañas en el Ceares dejó el club este año. “Tengo una mezcla de alegría y rabia por no haber podido celebrar el ascenso como jugador”, confiesa el exteyero, que no obstante explica que “muchos excompañeros y aficionados me escribieron para decirme que esto también es un poco mío y de todos los que llevábamos muchas temporadas en el club”. Martínez recuerda cómo, cuando llegó al club, “solo pensábamos en la salvación, y ahora consiguieron ascender: se lo merecen por todo el trabajo que han venido realizando todos estos años”.

De hecho, para el que fuera jugador cearista, el mayor paralelismo entre aquel equipo que casi logra el ascenso en la campaña 2013-14 y el actual es “el buen rollo y compañerismo que hay en el vestuario”, además de que “es un equipo que defiende muy bien, al que es muy difícil hacerle gol y que, además, rentabiliza las ocasiones que tiene”. Martínez llegó a dudar de ese posible ascenso tras la derrota cearista frente al San Martín, en la jornada anterior. “Pensé que podían volver los viejos fantasmas, pero el equipo supo salir adelante y lograr el ascenso”, valora.

“Tienen todos los méritos y más, el objetivo era muy complicado y lo lograron”, explica el que fuera entrenador teyero Nacho Cabo, que aboga por dar “todo el protagonismo a la actual plantilla y cuerpo técnico, porque se lo merecen”. Para Cabo, un histórico de los banquillos que dejó muy buen recuerdo en La Cruz, este ascenso “ratifica la línea de trabajo del club y la directiva, una década de trabajo humilde y sensato que ahora se ve reflejada en este ascenso”.

Así lo entiende también otro de los jugadores más queridos de los que pasó por La Cruz: el atacante Jimmy. “Me llevé una alegría muy grande con el ascenso”, enfatiza Jimmy, que también pasó siete temporadas en el Ceares. “Lo celebré como si fuera mío, pero esta vez desde el otro lado, como aficionado”, asegura. “Es una alegría doble, por el equipo y los excompañeros, pero también por toda la familia que rodea al club, que trabaja incansable, día tras día”, remarca. Jimmy también coincide en que este “premio”, como lo denomina, era un hito impensable cuando él llegó al club. Un objetivo que se consiguió “luchando todos a una, a base de trabajo y más trabajo, sabiendo que hay que correr más que el rival y teniendo esa pizca de fortuna en los partidos y con las lesiones”, además de dar con la fórmula entre veteranía y juventud.

“Por fin tuvieron la merecida recompensa”, zanja el defensa Borja Noval, que pasó cuatro años en el club, “es una alegría enorme, sobre todo porque lo consiga un club así de humilde”. Eso hacía, precisamente que “mucha gente pensaba que el Ceares iba a acabar cayendo de los puestos altos, pero ahí está, lo lograron”, alaba. Noval también estuvo en aquel play-off de 2014, por lo que la celebración ahora es más intensa: “Aquella vez fue un premio enorme, porque veníamos de años salvándonos del descenso en la última jornada liguera, pero ahora lo es más aún”. La clave de este triunfo, coincide con sus excompañeros, es que “el equipo, como cuando estábamos nosotros, es una familia, van todos a una, salen al campo con humildad, luchando siempre, dando el máximo sin creerse más que nadie”.

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