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Pablo González

En territorio comanche

Pablo González

La opinión sobre el Sporting y el Oviedo: Esas 400 camisetas

A pesar de todos los males y pesares, El Molinón tiene pinta de registrar ante el Girona su mejor entrada en meses. Con estos mimbres seguro que el Sporting podría aspirar a algo más, pero son tiempos en los que tiemblan las piernas por una victoria del Amorebieta ante el Huesca

Alumnos del Codema animando al Sporting MARCOS LEON

El reportaje de los 400 colegiales gijoneses luciendo camisetas rojiblancas publicado por este periódico es un claro ejemplo de que el espíritu sportinguista tiene su futuro asegurado. Al menos, el más cercano. Una llamada y en unas horas aparecieron los infantes e infantas con zamarras, bufandas y todo tipo de “merchandasing” rojiblanco, lo que demuestra que hay pocas casas en Gijón donde al menos uno de sus miembros no sea simpatizante y sufridor de unos colores de un tiempo a esta parte un tanto desteñidos por los sucesos deportivo-empresariales.

De ahí que no sorprenda que, a pesar de todos los males y pesares, El Molinón tenga pinta de registrar ante el Girona su mejor entrada en meses. Con estos mimbres seguro que el Sporting podría aspirar a algo más, pero son tiempos en los que tiemblan las piernas por una victoria del Amorebieta ante el Huesca. La realidad es así de tremenda.

Por lo demás, un triunfo de los de Abelardo despejaría el horizonte y permitiría a los responsables del asunto ponerse a lo suyo para preparar la próxima temporada teniendo alguna pista sobre en qué categoría jugará el Sporting dentro de unos meses. Puede que ante el Girona reaparezca Jony. Al hijo pródigo le quedan pocas tardes para reivindicarse en su enésima etapa en Gijón, pero puede ser el arma secreta que necesita este equipo para ganar de una vez, que ya va siendo hora por la historia, el escudo y la salud de la tropa.

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