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Un factor clave para la productividad y la competitividad

Asturias, segunda región que más redujo la inversión en I+D durante la crisis

El Principado bajó su aportación a la investigación un 26% desde 2009 y fue la cuarta autonomía donde menos subió en la década de bonanza anterior

Asturias fue la segunda economía regional española que más redujo la inversión en investigación y desarrollo (I+D) en relación al producto interior bruto (PIB) en el periodo 2009-2015, según un estudio elaborado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE). La caída, que fue generalizada en todas las regiones salvo en Murcia, sufrió en Asturias un desplome del 26% (el esfuerzo inversor se redujo del 0,99% del PIB al 0,73%), sólo menor que la merma que se produjo en Cantabria, donde el retroceso fue del 27%.

En general, las regiones que más contrajeron la inversión en investigación y desarrollo durante la crisis fueron las que más la había aumentado antes (periodo 2000-2009), pero éste no es el caso asturiano. Durante el decenio previo, Asturias fue la cuarta comunidad en la que menos había crecido. Sólo en Castilla-La Mancha, Madrid y Canarias el esfuerzo inversor (suma del gasto con ese fin del sector público y del sector privado) había sido inferior al asturiano.

Con el dato más actualizado disponible (el del cierre del ejercicio de 2015), Asturias, con una inversión en I+D equivalente al 0,73% del producto interior bruto (PIB) regional, se sitúa como la quinta comunidad que menor esfuerzo realiza en la mejora de este factor esencial en la competitividad y en la productividad de la economía, lo que se traduce a su vez, como señala el informe de BBVA e IVIE, en una mejora del bienestar social medido por la ratio del PIB por habitante.

La posición asturiana, sólo mejor que la de Baleares, Canarias, Castilla-La Mancha y Extremadura, difiere de las de aquellas otras regiones que, por compartir con el Principado un perfil industrial alto en relación a la media española y posiciones elevadas en el "ranking" nacional por niveles salariales y tasa de desarrollo, constituyen el rango al que debería acercarse la economía asturiana. Mientras Asturias ocupa la quinta posición por la cola, el País Vasco encabeza el esfuerzo inversor en I+D (en 2015 destinó el 1,92% de su PIB, 2,6 veces más que Asturias), seguida por Madrid, Navarra y Cataluña, que son los cuatro únicos territorios que dedican a investigación y desarrollo por encima del 1% de la riqueza anual generada por sus economías.

La enorme superioridad de estas cuatro comunidades respecto a Asturias (y, en general, al resto de regiones) no procede de las partidas que destina a esta finalidad el sector público (las Administraciones públicas y el sector de la enseñanza superior), sino del esfuerzo empresarial, desproporcionadamente superior en los cuatros autonomías líderes. Éste es el factor clave diferenciador entre unas y otras comunidades autónomas.

El esfuerzo inversor de cada comunidad a lo largo del tiempo determina el "stock" de capital tecnológico acumulado. Asturias se sitúa en la séptima peor posición en "stock" por trabajador ocupado, sólo superior a Baleares, Castilla-La Mancha, Canarias, Extremadura, Murcia y Cantabria. El "ranking" lo lidera Madrid, seguida por País Vasco, Navarra y Cataluña, a mucha distancia del resto. El informe señala que "la inversión en I+D, medida como porcentaje del PIB, ha caído en España de forma ininterrumpida desde 2000, lo que aleja al país del esfuerzo investigador de las economías desarrolladas". España destina a este fin el 1,22% del PIB mientras la media de la UE dedica el 2,03%.

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