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La reordenación del sistema financiero español

Liberbank ya fortalece a Unicaja

La entidad de origen asturiano dejó ayer de cotizar en Bolsa y fue integrada en la andaluza, convertida en el quinto banco español

Por la izquierda Manuel Azuaga, presiente de Unicaja, y Manuel Menéndez, consejero delegado.

Por la izquierda Manuel Azuaga, presiente de Unicaja, y Manuel Menéndez, consejero delegado.

Unicaja Banco oficializó ayer en el registro mercantil de Málaga la fusión por absorción con Liberbank, entidad de origen asturiano nacida en 2011 que ayer cotizó por última vez en Bolsa. Fin a una década y punto de partida para el que ya es el quinto banco español, con un volumen de activos de 113.000 millones de euros y más de 4,5 millones de clientes. “El mayor tamaño permitirá afrontar mejor los desafíos a los que se enfrenta el sector”, afirmó ayer Manuel Azuaga, presidente de Unicaja.

En julio de 2011, hace exactamente diez años, se anunció el nombre comercial de Liberbank. Tres meses antes, los consejos de administración de Caja de Ahorros de Asturias, Caja Extremadura y Caja Cantabria habían acordado su integración. El nuevo banco estaba dominado por la caja asturiana, creada en 1946 tras la fusión de Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Oviedo con Caja de Ahorros y Monte de Piedad Municipal de Gijón. En sus 65 años de historia, Caja de Ahorros de Asturias (Cajastur) tuvo como uno de sus principales hitos la compra en 2009 del negocio financiero de CCM, la caja de Castilla-La Mancha.

Liberbank, que en 2013 debutó en Bolsa, ha tenido una trayectoria de solo una década y los asturianos no han tenido mucho tiempo para familiarizarse con la marca puesto que hasta 2015 aún se mantuvo en las oficinas de la región la imagen corporativa de Cajastur. Como entidad de tamaño medio en el ecosistema bancario español, Liberbank siempre ha estado en las quinielas de fusiones, sobre todo después de que el Banco de España alertara de las dificultades que ese tipo de entidades iban a tener con las condiciones del mercado y las exigencias regulatorias. Principalmente Ibercaja, Abanca y Unicaja orbitaron alrededor de la entidad de origen asturiano y al final el acuerdo llegó con Unicaja. Los contactos se iniciaron hace tres años y a principios de 2019 el acuerdo parecía cerrado, sin embargo la discusión sobre el peso de cada parte en la nueva entidad hizo que fracasara aquel intento. Fue un desacuerdo sin ruptura, puesto que siguieron los contactos y finalmente se llegó a un pacto de reparto: el 59,5% para Unicaja y el 40,5% para Liberbank. La sede en Málaga, la presidencia ejecutiva para Manuel Azuaga (Unicaja) y el cargo de consejero delegado para el asturiano Manuel Menéndez (Liberbank) que en dos años, si así lo ratifica el consejo, asumirá el poder ejecutivo desde su cargo.

Las juntas de accionistas de las dos entidades aprobaron el pasado 31 de marzo la fusión, que tras superar la evaluación de los reguladores se firmó el lunes. La operación se cerrará este fin de semana con una ecuación de canje de una acción de Unicaja Banco de un euro de valor nominal por cada 2,7705 títulos de Liberbank y la nueva entidad empezará a cotizar en Bolsa el 2 de agosto. Ayer fue el último día de cotización de Liberbank y cerró con un alza del 1,72%.

Las valoraciones

El banco que se constituye, denominado Unicaja Banco, será entidad de referencia en Andalucía, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura y Castilla y León. “Con la fusión hemos conformado la quinta entidad española por volumen de activos, con una situación de fortaleza financiera y un mayor tamaño que permitirá afrontar mejor los desafíos a los que se enfrenta el sector y continuar apoyando la recuperación del país, manteniendo la cercanía y vinculación al territorio como valores compartidos por las dos entidades y la senda de las buenas prácticas de gobierno corporativo”, señaló Manuel Azuaga, presidente de Unicaja. Manuel Menéndez, consejero delegado, destacó que “la operación aportará valor para accionistas, clientes y empleados, mejorando los niveles de eficiencia y rentabilidad, y permitirá reforzar la posición de mercado en banca minorista, con un balance robusto y de calidad”.

Tendrá cerca de 1.400 sucursales y 9.700 empleados. Se llevará a cabo un “ajuste de capacidad” pero el inicio de la negociación con los sindicatos no está prevista hasta septiembre. De momento, los clientes de Liberbank y Unicaja solo notarán que tendrán a su disposición más cajeros sin cobro de comisiones al integrarse este mismo fin de semana la red automática de ambas entidades (2.700 cajeros). La integración total de la operativa tardará meses. De momento las cuentas corrientes y libretas de ahorro no cambiarán de numeración y no habrá cambios en las domiciliaciones. Los clientes de Liberbank podrán seguir operando con sus tarjetas.

Lo que sí se ha constituido de manera automática es el consejo de Unicaja Banco, formado por nueve consejeros propuestos por Unicaja y seis por Liberbank, entre ellos los asturianos Manuel Méndez, Felipe Fernández (en representación de la Fundación Cajastur) y María Garaña.

CaixaBank gana 4.181 millones con la fusión y reparte el 50% en dividendos

CaixaBank obtuvo en el primer semestre del año un beneficio de 4.181 millones de euros, veinte veces más que en 2020, cuando ganó 205 millones, debido a los impactos extraordinarios asociados a la fusión con Bankia. La entidad repartirá un dividendo del 50% del resultado ordinario.

CaixaBank ha anunciado además que ha cubierto con sobredemanda el ERE pactado con los sindicatos, pues ha recibido 7.891 solicitudes de adhesión para las 6.452 bajas previstas, a cuyo coste destinará un total de 1.884 millones de euros.

Los resultados del grupo se han visto distorsionados este semestre porque incluyen la aportación de Bankia a partir del segundo trimestre y por los impactos vinculados a la fusión: el proceso ha supuesto una aportación positiva neta a efectos contables de 4.300 millones por el fondo de comercio y una negativa de 1.397 millones por el coste de la reestructuración y otros gastos. Sin estos extraordinarios, el resultado de CaixaBank se situaría en los 1.278 millones de euros.

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha destacó que la entidad “ha completado con éxito la primera fase de la fusión”, después de haber pactado el ERE, y avanzó que se han revisado al alza los objetivos de ahorros de costes anuales, desde los 770 millones calculados inicialmente hasta los 940.

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