La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, ha avanzado que «se podría alargar» la bonificación del Gobierno de 20 céntimos por litro de carburante más allá del 31 de diciembre y ha concretado que cuando llegue esa fecha analizarán cómo está funcionando la medida y decidirán si prorrogarla o reconvertirla. Así lo declaró la ministra en una entrevista concedida ayer a la emisora catalana RAC-1. El precio del barril de petróleo Brent, que llegó a subir ayer hasta los 96 dólares por barril, cotizaba al final de la jornada a 92,26 dólares, tras una caída del 3,08% respecto a la jornada anterior.

Por otra parte, Raquel Sánchez descartó poner peajes en las autovías españolas, y ha apostado por buscar el consenso entre el Gobierno, las comunidades autónomas y los transportistas para establecer un sistema de mantenimiento de estas vías de comunicación «alineado con lo que se hace en el resto de Europa».

La electricidad, que sube en España tres veces menos que en Europa desde que en España y Portugal se desacopló el precio mayorista de la cotización del gas con la llamada «excepción ibérica», alcanzará este miércoles su precio más bajo en los últimos once días, con una media de 236,14 euros el megavatio hora (MWh), de acuerdo con los resultados de la subasta en el mercado mayorista o «pool» y el ajuste a abonar tras el tope al gas para compensar a las centrales que usan esta materia.

En Italia se sitúa en 463 euros, mientras que el precio medio en Francia alcanza los 552,85 euros y en Alemania, los 551,95 euros. El precio español es el más bajo desde el 6 de agosto, y representa la cuarta caída consecutiva de la electricidad, situándose el 57% por debajo del máximo histórico registrado el 8 de marzo (544,98 euros), casi dos semanas después del inicio de la invasión rusa de Ucrania.

Según los datos del operador del mercado eléctrico español (OMIE) y del Mercado Ibérico del Gas (Mibgas), el precio mayorista de la luz (el que pagan los consumidores con tarifa regulada) será más de 100 euros inferior respecto a los 338,72 euros a los que se habría pagado el megavatio de no contar con el tope al gas destinado a generación eléctrica. En un contexto marcado por la inestabilidad energética que sufre Europa, la electricidad sigue marcando valores muy elevados en las principales economías.