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Negociación

El Gobierno reclama a la banca un plan de ayuda doble para los hipotecados

El Ejecutivo quiere actualizar el Código de 2012 para clientes vulnerables y un marco de actuación específico para otros hipotecados con problemas

La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, este martes tras reunirse con el presidente del Banco de Desarrollo de América Latina. EFE

Nuevos avances en las negociaciones entre el Gobierno y la banca para aprobar una estrategia de ayuda a los hipotecados de rentas más bajas con problemas de pago por la escalada del euríbor. El Ministerio de Economía acaba de trasladar al sector a través de sus patronales AEB (bancos) y CECA (antiguas cajas) que quiere un plan de actuación doble, según confirman diversas fuentes financieras. Así, el departamento que dirige Nadia Calviño pretende actualizar y flexibilizar el Código de Buenas Prácticas de 2012 para la reestructuración de hipotecas de clientes vulnerables. Y paralelamente, quiere crear un marco de actuación específico para aliviar la carga financiera de hipotecados que no incurran en los requisitos de vulnerabilidad de dicho código pero que también puedan sufrir dificultades para hacer frente a sus cuotas.

Este planteamiento del Ejecutivo es una primera respuesta a la propuesta que le trasladaron los bancos hace tres semanas. Las entidades plantearon una única medida: alargar en cinco años (hasta un máximo de 40) el plazo de las hipotecas a tipo variable sobre primera vivienda firmadas desde 2012 en aquellos casos en que las cuotas suban al menos un 30% tras su revisión por el alza del euríbor. Para que los hipotecados pudieran beneficiarse, propusieron unos requisitos solo algo más flexibles que los del Código de 2012. Pero Economía no ha considerado suficiente este planteamiento. 

El ministerio quiere ampliar y hacer más flexible el Código de Buenas Prácticas, como ya se hizo en 2013, 2015, 2017 y 2019. La razón es que aquel texto fue diseñado en un contexto muy distinto, en el que el paro estaba en máximos históricos, cuando ahora el problema es la subida del esfuerzo financiero para pagar por el alza de tipos del Banco Central Europeo (BCE). Las medidas actuales de dicho código incluyen la reestructuración de la deuda: periodos de carencia en el pago del principal y reducción del tipo de interés (a euribor más 0,25%) durante cinco años, ampliación del plazo a un máximo de 40 años y, si no es suficiente, quitas en la deuda (en general del 25%) y daciones del inmueble en pago del crédito.

Alivio de la carga

Adicionalmente, Economía ha trasladado a los bancos que quiere un marco de actuación con medidas de alivio de la carga financiera (no condonación de deuda) para otros hogares que hoy por hoy no sean considerados vulnerables pero que tengan dificultades severas para afrontar los pagos que les hagan estar en riesgo de llegar a ser vulnerables. Está por ver si se haría como una adenda o anexo al código de 2012 o de forma independiente. "Estamos trabajando con las entidades para que, cuanto antes, tengamos un abanico de instrumentos y medidas que puedan aliviar la situación de aquellas familias que se puedan ver en una situación de vulnerabilidad debido a la rápida subida de los tipos y aquellas familias que se encuentren en riesgo de vulnerabilidad", apuntó Calviño la semana pasada.

En el código de 2012, los requisitos de vulnerabilidad se definen como tener unos ingresos familiares anuales que no superan en tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM) de 14 pagas (es decir, 24.318,84 euros, actualmente); haber sufrido en los últimos cuatro años un incremento del peso del pago de la hipoteca sobre la renta familiar de al menos 1,5 veces; y tener una cuota hipotecaria superior al 50% de los ingresos netos del conjunto de los miembros de la unidad familiar. El Gobierno contempla redefinir estos criterios dada la subida de los tipos en un contexto de estabilidad en el empleo, al tiempo que está por ver cómo se definen los requisitos que deberán cumplir los beneficiarios del marco de actuación para no vulnerables en apuros.

Negación del problema

En el sector bancario, en cualquier caso, hay voces visiblemente molestas. "El riesgo verdaderamente puede ser que aún no existiendo un problema, porque las cifras de mora no lo reflejan y la producción de los últimos años es mucho más prudente y seguramente seguirá haciendo frente a sus obligaciones sin problemas, la reacción inminente de la clase política es mirar hacia la hipoteca y decir: qué vas a hacer tú para solventar este problema que has creado", ha criticado este martes Javier Rodríguez Pellitero, secretario general de la AEB.

En unas jornadas de Sociedad de Tasación, el directivo patronal ha defendido que los actuales problemas económicos de los ciudadanos no se derivan principalmente de la subida de los tipos, sino del alza de la energía, los carburantes y la cesta de la compra. "Estamos en una subida de los tipos que ha sido rápida, pero seguimos en tipos del 2 y pico porciento, que esto no son tipos altos, esto es una broma. Sin embargo, casi cualquier medio de comunicación abre todos los días con las noticias sobre la dramática subida de los tipos de interés y las cuotas hipotecarias", ha sostenido.  

Rodríguez Pellitero, así, ha destacado que el mercado hipotecario ha facilitado el acceso a la vivienda a amplias capas de la sociedad durante 40 años, pero que los "excesos por parte de todos" de la burbuja hace que en los últimos años tenga "mala prensa". "La hipoteca en España sobre todo para la percepción de determinados medios de comunicación y de grupos políticos, en particular de determinados grupos políticos, es culpable y se tiene que hacer perdonar su existencia", ha lamentado.  

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