Así se ha vivido la despedida a Serafín Abilio Martínez: "Luchó por Asturias, era tesonero y un visionario"

"Ojalá se repitan empresarios de su talla", afirman familiares y amigos de quien presidiera la patronal regional de la construcción durante 34 años

Yago González

Yago González

Muchas de las figuras más destacadas del asociacionismo empresarial, el sindicalismo y la política de Asturias de las últimas décadas se congregaron en el tanatorio ovetense de Los Arenales para dar su último adiós y acompañar a la familia de Serafín Abilio Martínez Fernández (a quienes casi todos sus amigos y compañeros se referían como Abilio), principal representante de UCD en la región durante la Transición, presidente de la Confederación Asturiana de la Construcción (CAC) durante 34 años y hombre de gran influencia en la patronal FADE. Martínez falleció el domingo en Oviedo a los 82 años tras una década padeciendo la enfermedad de Alzheimer.

Con los familiares en primera fila, la capilla del tanatorio se llenó para asistir a la ceremonia de la Palabra, oficiada por el Padre Ángel García, que tenía amistad con Martínez porque éste fue presidente de la Fundación Cruz de los Ángeles, creada por el sacerdote asturiano. "No me visto de morado ni de negro, sino de blanco, porque estoy convencido de que las personas buenas están en el Cielo, y Abilio lo era", afirmó el religioso en la celebración, en la que incluso hubo un aplauso para el difunto.

"Es raro decirlo de un sindicalista y de un empresario, pero lo que primó entre ambos fue la amistad. A mí se me ha muerto un amigo", lamentaba, antes de la ceremonia, Eduardo Donaire, exsecretario general de UGT de Asturias y miembro del Consejo Económico y Social (CES). Al igual que muchos de sus contemporáneos, Donaire destacó de Abilio uno de los hitos de su trayectoria: la creación de la Fundación Laboral de la Construcción (FLC). "Fue la primera fundación de este tipo a nivel nacional, tras viajes a Italia y Bélgica para conocer iniciativas similares. Se implantó la paga de fidelidad y se hacían cursos de formación para expedir el carnet de profesionalidad, que actualmente ha copiado el sector del metal", subrayó el sindicalista.

En la misma línea se manifestó el actual secretario general de UGT en la región, Javier Fernández Lanero: "Abilio era una persona anticipada a su tiempo, con una visión muy importante del sector; y de hecho la creación de la FLC es única en España, es un ejemplo para todo el país". Según Lanero, "era una persona que, a pesar de tener un carácter fuerte, era muy conciliador y negociador. Siempre tuvo en cuenta que el papel de los agentes sociales tenía que nacer del acuerdo entre nosotros".

Ese equilibrio entre una personalidad fuerte y un talante negociador fue muy destacado por los asistentes. "Era un hombre muy tesonero, muy fiel a sus convicciones, buen negociador, visionario", definió el expresidente de FADE Severino García Vigón, que narró una anécdota con el finado: "Yo tenía responsabilidades asociativas a nivel nacional. Un día de 1995, Abilio me abordó en La Escandalera y me dijo: ‘Tienes abandonada a Asturias. ¿Tomamos un café mañana en el Reconquista?’. Y así arrancó mi historia en FADE; a partir de ahí nuestra relación a nivel asociativo duró 18 años".

Alfredo Canteli, alcalde de Oviedo, también tuvo palabras para el desaparecido: "Fue uno de mis grandes amigos. Le conocí en 1970, cuando yo comenzaba en la banca y él era cliente. Ahí surgió una amistad eterna. Fue un gran empresario y un gran luchador por Asturias. Ojalá se repitan empresarios de su talla".

"Se va una persona muy humana, alguien que dedicó su vida al sector de la construcción con muchísimos aciertos y con hitos que perduran en el tiempo como la unión de la CAC con Asprocon y, sobre todo, la FLC, que fue un ejemplo a seguir por la patronal nacional y que más de tres décadas después, sigue siendo un referente como lugar de encuentro de los sindicatos y la patronal", elogió Joel García, presidente de CAC-Asprocon.

El presidente de la Cámara de Comercio de Oviedo, Carlos Paniceres, señaló que había conocido a Martínez a través de la política, cuando militaba en el CDS: "Le recuerdo como una persona muy luchadora y un centrista de los pies a la cabeza; era el hombre de Adolfo Suárez en Asturias".

Su hómologo de la Cámara de Gijón, Félix Baragaño, también alabó al difunto: "Teníamos una relación magnífica. Era un hombre animoso y con una energía permanente. Tenía una gran capacidad de liderazgo y mucha fuerza defendiendo sus convicciones".