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Estrategia de los populares

Feijóo usa su poder autonómico para lanzar un pulso fiscal contra Sánchez

El PP eleva la presión sobre los barones del PSOE ante las elecciones de mayo

Alberto Núñez Feijóo, este viernes en el acto de Foro Talent, en Madrid. /

"Sánchez puede seguir aprobando decretos y mantener su voracidad fiscal, pero nosotros tenemos un modelo de éxito, que es el de la Comunidad de Madrid, y es normal que las autonomías en las que gobernamos quieran seguir su estela", explica un diputado del equipo económico del PP. Su partido ha pisado el acelerador esta semana y tres comunidades en las que gobierna (Andalucía, Murcia y Galicia) han anunciado que bonificarán de manera parcial o total el impuesto de patrimonio y en todas las teñidas de azul (también en Castilla y León y Madrid) habrá rebajas del IRPF. El líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, se está apoyando en el margen de maniobra que tienen las autonomías con determinados impuestos para contrarrestar el discurso "contra los ricos" de Pedro Sánchez y "mostrar a los españoles cuál es su plan de bajadas de impuestos", apuntan fuentes de la dirección del PP. En Génova confían en que algún barón del PSOE les siga y romperles así la unidad de discurso cara las autonómicas de mayo.

El primer conservador en abrir la veda fue el lunes Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía. Lo hizo en Madrid, territorio de Isabel Díaz Ayuso (que no acudió a la conferencia), y delante del jefe. Moreno, según fuentes de su equipo, cerró con Feijóo la semana de antes cuándo y cómo haría el anuncio. Tras el dirigente andaluz llegó el jueves Fernando López Miras (Murcia) diciendo que también pondrá fin a ese tributo en los próximos meses y, el viernes, Alfonso Rueda (Galicia), que concretó que elevará la bonificación del 25% de este año al 50% el año próximo.

"¿Cuándo habíais visto vosotros a Andalucía liderando un debate económico?", se jacta estos días Moreno en privado. Espoleado por su mayoría absoluta y en conexión total con el líder del PP, el político andaluz está crecido. "Si Andalucía puede competir con Madrid y sus impuestos bajos, ¿por qué no lo va a hacer?", se pregunta.

La respuesta no le llega de la Puerta de Sol, donde Ayuso ha preferido mantener un perfil bajo y aplaudir la decisión aunque le escueza la relevancia que está adquiriendo Moreno dentro del partido, sino del Gobierno de Sánchez. El Ejecutivo rechaza la carrera fiscal "destructiva" de los gobiernos autonómicos del PP, con la consecuente caída de recaudación para mantener los servicios públicos, y celebra que los conservadores "hayan caído en el debate", después de semanas en las que Sánchez ha cargado contra los "poderosos", ha acusado a Feijóo de defender solo los intereses de "los de arriba" y ha impulsado la creación de nuevos impuestos a los bancos y las eléctricas.

"A nosotros nos va muy bien este debate porque refuerza la fotografía de dónde está cada uno. Después de la derrota en Andalucía, estamos remarcando nuestro marco ideológico y el PP se aleja de la clase trabajadora con esas decisiones", señalan fuentes de la Moncloa. El debate se ha empezado a librar cuando faltan ocho meses para empezar el ciclo electoral con municipales y autonómicas en mayo y, al final de 2023, las generales. Y en esa clave electoral, fuentes de Hacienda recuerdan el caso de Mariano Rajoy que, después de hacer campaña en el 2011 con la bajada de impuestos, llegó a la presidencia y tuvo que desdecirse de todo por la delicada situación que atravesaban las finanzas públicas. El déficit alcanzó aquel año el 9,4%, según Eurostat.

La recomendación del FMI

En estos momentos, a pesar de la guerra en Ucrania cuyo fin no parece cercano y una economía dañada por un covid que sigue presente, Feijóo quiere repetir la estrategia de Rajoy y se presenta como salvador. "España, en mi opinión, con esta política económica, no aguanta cinco años más", soltó el viernes sentado en un foro junto a José María Aznar. 

El PP quiere evitar analizar la batalla tributaria desde el punto de vista nacional y sus dirigentes rechazan hablar de la competencia interna que se crea entre territorios mientras el Fondo Monetario Internacional y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) están haciendo llamamientos para poner fin a la competencia tributaria entre países. "Que Sánchez se cargue el impuesto de patrimonio como hizo [José Luis Rodríguez] Zapatero en 2008", responden en la Junta de Andalucía. El presidente socialista lo recuperó después, en 2011, por la caída de ingresos por la crisis, y Rajoy lo acusó de hacerlo por cálculos electoralistas.

100.000 extranjeros

Moreno llegó a señalar a Madrid y Catalunya como territorios de donde atraer los grandes patrimonios. No abundó tanto en otro objetivo que también busca: el Gobierno andaluz considera que tiene un problema con los más de 100.000 extranjeros que en los últimos 15 años han adquirido una vivienda en la región y viven muchos meses al año, pero no se animan a empadronarse (según sus cálculos, solo lo han hecho 17.000). Moreno confía en que muchos de ellos, principalmente británicos, franceses, portugueses y rusos, pasen a residir todo el año y paguen sus tributos en España.

Tras el anuncio del dirigente andaluz, la Moncloa anunció la creación de un impuesto a las grandes fortunas que será temporal. Hasta ahora lo defendía solo Unidas Podemos pero la ministra de Hacienda y vicesecretaria del PSOE, María Jesús Montero, defiende ahora su idoneidad.

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