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¿Cual es el proceso para elegir al sucesor del Papa?

¿Cual es el proceso para elegir al sucesor del Papa?

Conoce cómo es el proceso que servirá para designar al nuevo Pontífice de la Iglesia Católica

12-03-2013TuentiMeneame

Una vez que Benedicto XVI dejó oficialmente su cargo, la Iglesia ingresó en el periodo conocido como "Sede Vacante" que terminará con la elección del nuevo Pontífice.

Pero, ¿cómo se elige al nuevo Papa? Los pasos a seguir son los siguientes:

- Convocan a los cardenales: Cardenales de todo el mundo viajan a Roma para elegir un sucesor. El derecho de elegir al nuevo pontífice corresponde solo a los cardenales menores de 80 años y no puede ser superior a 120.

- Cónclave: La elección se lleva a cabo mediante una reunión secreta que puede durar varios días. Los cardenales se recluyen en el Vaticano "bajo llave" y no se les permite ningún contacto con el exterior hasta que todo termine. Antes de iniciarse la votación, el lugar es revisado por expertos en seguridad para evitar que haya cámaras o micrófonos ocultos.

- Elección: La votación tiene lugar en la Capilla Sixtina. Cada cardenal escribe su voto en un trozo de papel y lo coloca sobre una bandeja. Luego todos los votos se vuelcan en un cáliz. Se cuentan los votos y se unen entre ellos con hilo y aguja. Al final de dos rondas de elección, los papeles se colocan en un hornillo y son quemados.

Desde la chimenea de la Capilla Sixtina se informa al mundo de la decisión. Humo blanco indica que sea nombrado Papa; el humo negro significa que ningún candidato ha logrado el número suficiente de votos.

- Anuncio del nuevo Pontífice: El nombre del sucesor no se anuncia inmediatamente. Se anuncia desde el balcón de la Basílica de San Pedro una vez que todos los Cardenales han felicitado al nuevo Pontífice y le han arreglado la vestimenta. El nuevo Papa da la tradición bendición de Urbi et Orbi e inicia el nuevo papado.

¿Qué cardenales participan en el Cónclave?

Un total de 118 cardenales decidirán en marzo y desde la Capilla Sixtina quién será el sucesor de Benedicto XVI al frente del Obispado de Roma, en lo que se conoce como 'Cónclave' o reunión del Colegio Cardenalicio de la Iglesia Católica Romana.

Así lo explica el experto de la Universidad de Navarra, el sacerdote César Izquierdo, quien recuerda que fue Juan Pablo II quien en 1996 fijó todos los aspectos de la elección del nuevo sucesor de Pedro en la Constitución Apostólica 'Universi Dominici Gregis'.

El cónclave debe estar formado por los cardenales de la Santa Iglesia Romana que sean electores, es decir, todos aquellos que no hayan cumplido los 80 años antes del día de la muerte del Papa.

Generalmente, el cónclave se convoca 15 ó 20 días después del fallecimiento del Santo Padre pero, en este caso, Izquierdo señala que se congregará tras la renuncia del Sumo Pontífice.

Así, desde el 28 de febrero es el cardenal Camarlengo o secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, el que convoca en un breve espacio de tiempo el cónclave para nombrar a su sucesor. Es el que se encarga de la administración de los bienes y de los derechos temporales de la Santa Sede desde que fallece el Pontífice y hasta que se elige a uno nuevo.

"Cuando murió Juan Pablo II fue el propio Ratzinger el que presidió el cónclave y dirigió todas las reuniones", recuerda Izquierdo, al mismo tiempo que destaca que entre los 118 cardenales que elegirán al nuevo Papa --5 son españoles-- no se encontrará el propio Benedicto XVI, tal y como ha avanzado esta mañana el portavoz del Vaticano en rueda de prensa.

¿Cómo es la votación?

Así las cosas, para la elección del Sumo Pontífice todos los actos deben desarrollarse dentro del territorio de la Ciudad del Vaticano, en lugares y edificios determinados, cerrados a los extraños. Previamente, todos los cardenales electores deberán haber recibido y tomado una conveniente acomodación en la llamada 'Casa de Santa Marta', construida en la Ciudad del Vaticano.

En este sentido, Izquierdo recuerda que, mientras dura el cónclave, los cardenales tienen prohibido el contacto con el exterior, y nadie no autorizado puede acercarse a los cardenales o hablar con ellos mientras dura el cónclave.

Además, los cardenales tienen estrictamente prohibido presentar su candidatura o hacer propaganda de sí mismos. Eso sí, señala que la elección se realiza mediante escrutinio, el voto debe ser secreto, donde el 'auto-voto' es válido, aparte de que debe decidirse por una mayoría de dos tercios del colegio cardenalicio que sea elector.

El proceso de votación en el cónclave se divide en tres partes: 'pre-escrutinio' (donde se preparan las papeletas y se elige, entre otros puntos, quién será el encargado de leerlas), el 'escrutinio' propiamente dicho, así como 'post-escrutinio', donde se recuentan los votos y queman las papeletas.

Con ello, en la tarde del primer día se realiza un escrutinio, que se repetirá hasta en los tres días siguientes, dos veces por la mañana y otras dos por la tarde, hasta que no se consiga la citada mayoría de dos tercios.

"Si al cabo de tres días no se ha conseguido el sucesor se convoca un día para el retiro y la oración de los cardenales", indica Izquierdo, pudiendo llegar hasta las 21 votaciones. En el caso de que no se pongan de acuerdo, el escrutinio vuelve a interrumpirse y se prosigue con los dos cardenales que hayan obtenido mayor número de votos. Eso sí, puntualiza, estos dos cardenales "tienen voz pasiva y no pueden votar".

Fumata blanca o fumata negra

Los escrutadores hacen la suma de todos los votos que cada uno ha obtenido, y si ninguno ha alcanzado los dos tercios de los votos en aquella votación, el Papa no ha sido elegido; en cambio, si resulta que alguno ha obtenido los dos tercios, se tiene por canónicamente válida la elección del Romano Pontífice.

Inmediatamente después, los escrutadores proceden a quemar las papeletas. Si la votación no ha sido fructífera las papeletas se queman con paja húmeda y se crea la 'fumata negra', símbolo de que no ha habido consenso.

En cambio, en el caso de que se haya conseguido la mayoría de los dos tercios para contar con un nuevo obispo de Roma se producirá la 'fumata blanca', una columna de humo blanco que sale de la Capilla Sixtina al terminar la exitosa ronda de votación.

Posteriormente, tendrá lugar la proclamación del mismo desde el balcón de la Basílica de la plaza de San Pedro del Vaticano, con el 'Habemus Papam', una expresión en latín para significar que ya se ha proclamado un nuevo Papa, donde ya el nuevo Santo Padre impartirá su primera bendición 'Urbi et Orbe'.

Finalmente, Izquierdo explica que si algún cardenal se niega al cargo no se le puede obligar a aceptarlo. El de Papa lleva aparejados, entre otros títulos, el de Sumo Pontífice, Pastor Supremo de la Iglesia Católica, o el de Jefe del Estado Vaticano.

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