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Lara Martínez Fernández | Gerente de Divertia

“El daño por el artículo del FICX está hecho y el error reconocido, ahora toca trabajar”

“El reportaje constata las características de organizar un evento así, con estrés y tensión puntuales; no algo generalizado”

Lara Martínez, gerente de Divertia

Lara Martínez, gerente de Divertia Marcos León

Un reportaje encargado por la empresa municipal Divertia en una revista cultural, “Jot Down”, con el objetivo de dar prestigio al Festival Internacional de Cine de Gijón (FICX), y por el que se pagó 3.600 euros, tuvo el efecto contrario, aireando las discrepancias y tensiones entre los trabajadores de la casa y los enredos políticos del pasado. Todo ello motivó las críticas de una oposición que exigió responsabilidades. La gerente de Divertia, Lara Martínez Fernández (Gijón, 1978), asumió ayer el error en un consejo extraordinario.

–¿Cuál era el objetivo de encargar un reportaje a la revista “Jot Down”?

–Había dos objetivos. Por un lado, queríamos hacer una comunicación que fuese más allá de lo local y lo regional. Pensamos que el formato online requería una comunicación que fuese más allá y la revista es de una calidad incuestionable para hacer esa difusión del FICX. Más aún para comunicar una edición que presentaba varios cambios.

–¿Qué se pide desde el FICX?

–En líneas generales un reportaje sobre la gestión y la organización de un festival como el FICX en tiempos de pandemia.

–¿Y se llega a un acuerdo?

–Sí, de 3.000 euros más IVA. Ese pack incluía una entrevista en profundidad a quien se considerara –o invitados, o director o personalidad relevante–, una crónica del festival, luego la nota de prensa con el programa y la publicación en redes sociales de la revista.

–¿Qué falla?

–Cuando leímos el articulo nos sorprendimos porque no se correspondía con lo solicitado. El responsable de comunicación del festival (Alberto Arce), tal y como él mismo reconoció en medios, cambia la orientación del artículo porque considera que es una buena oportunidad para hacer un ejercicio de transparencia y redirige y reorienta la presencia de la periodista hacia ese punto.

–¿Lo hizo de forma unilateral o con el respaldo de Divertia?

–De forma unilateral, pensando que era un ejercicio de transparencia que sería bueno.

–¿Y qué pasos se dan desde Divertia al ver la publicación que salió el 30 de diciembre?

–Nos pusimos en contacto con la revista, que en un ejercicio de honestidad reconoció que el artículo no se corresponde con lo que se había solicitado, que se trataba de un reportaje periodístico intachable pero no lo que se había pactado.

–Pero la imagen del FICX ya está dañada.

–Efectivamente. Y desgraciadamente. Es tarde y el daño está hecho. Solo queda aprender de los errores.

–¿El reportaje constata una realidad?

–Constata las características de la organización de un evento de este tipo en el que hay estrés, momentos de tensión que forman parte de la organización de una cita así. Cualquiera que haya teniendo la oportunidad de trabajar en la organización de un evento de este tipo sabe que son normales y que responden a momentos puntuales, no a una situación generalizada.

–¿Por qué nadie supervisó el reportaje si era un encargo?

–Es importante que quede claro que la periodista cumplió con lo que se encomendó. El error fue esa encomienda, porque no respondía a lo que queríamos que se plasmara en ese reportaje.

–¿Pero no supervisarlo fue un error?

–Claro, claro. Ese reportaje tenía que haber sido revisado antes de su publicación.

–¿Y ahora?

–El objetivo es borrón y cuenta nueva. El consejo extraordinario de hoy era un momento importante en el que había que explicar lo que había pasado. No podemos seguir ahondando en esta herida. El error está cometido y reconocido. Ahora es cuestión de plantearnos y trabajar en la edición de 2021.

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