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Un ciento de comadres online

Mabel Lozano recibe a distancia el premio del colectivo: “La historia de una mujer prostituida me cambió la vida”

Begoña Piñero brinda a distancia con el resto de participantes desde su vivienda, ayer. | Marcos León

Begoña Piñero brinda a distancia con el resto de participantes desde su vivienda, ayer. | Marcos León

De una en una y desde sus casas para respetar las normas sanitarias, la Tertulia Feminista Les Comadres consiguió celebrar ayer una edición multitudinaria de su cita anual. Cosas de las nuevas tecnologías, un centenar de mujeres se dieron cita para proceder a entregar el premio “Comadre de Oro” a la escritora y cineasta Mabel Lozano, para brindar juntas por sus logros y para festejar a pesar de todo.

Gracias a Internet ayer se dieron cita además varias Comadres de Oro de otras ediciones, como Virginia Yagüe, Amelia Valcárcel, Paz Fernández Felgueroso, Pilar Sánchez Vicente, Alicia Miyares o Amelia Tiganus, deseosas de demostrar que “a pesar de la pandemia, no podemos interrumpir la lucha de las mujeres”, y de reafirmarse en que “somos capaces de afrontar nuevos retos”, como señalaron Begoña Piñero y Carmen Veiga, maestras de ceremonias.

La velada transcurrió con el guion habitual, pero a distancia: empezó con la lectura del fallo del jurado que ha otorgado en esta edición la distinción de “Babayu” al alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, porque “no se puede decir tonterías más grandes”, y el “Felpeyu ”al “Trifachito” (PP, Ciudadanos y Vox) que culpabilizó “a las mujeres de expandir el coronavirus con los actos del 8 de marzo del año pasado”, además de “provocar la pérdida de derechos allá donde gobiernan”.

Por supuesto, los “antipremios” quedaron sin recoger, pero la que asistió puntualmente desde su casa de Madrid al evento fue Mabel Lozano, acompañada de su hija Roberta. Emocionada, recogió virtualmente su alfiler de “Comadre de Oro”, ganado a pulso por su trabajo de documentación para dar voz a las mujeres explotadas sexualmente y víctimas de la trata de blancas.

“Gracias por mirar donde nadie más quiere mirar, gracias por no ser indiferente como la gran mayoría ante el sufrimiento de tantas mujeres en clubes de alternes de España, gracias por poner luz y adentrarte en el origen del problema”, enumeró Najat El Hachmi, ganadora del año pasado, también en plena conexión telemática.

Mabel Lozano.

Mabel Lozano.

Con este galardón, Les Comadres han querido agradecer el compromiso de Lozano para denunciar y sacar a la luz las vejaciones a que se ven sometidas las víctimas de la trata de blancas. Un mundo al que “llegué de la mano de Irina, una mujer rusa engañada para venir a España a estudiar Medicina cuando en realidad fue para ser vendida a las mafias; ella me cambió la vida”, explicó Mabel Lozano, antes de denunciar que “no fue fácil,y el primer documental que grabé sobre las historias de estas mujeres no lo vio nadie”. La flamante “Comadre de oro” se refirió a Les Comadres como “diosas”. “Cuando llegásteis a Madrid en el Tren de la Libertad para cambiar la historia con vuestra oposición a la reforma de la ley del aborto fue brutal”, dijo. “Luzco orgullosa este premio”,aseguró , antes de dedicarlo a la lucha de tantas mujeres que aún sufren violencia y desigualdad.

Y como el día de comadres es esencialmente reivindicativo, pero también jaranero, las mujeres pusieron fin al acto virtual con una merendola y una copa real, cada una en su casa pero con la sensación de seguir juntas. Como señalaba con brío Begoña Piñero, “llevo nerviosa desde por la mañana”. Y al fin, se hizo la fiesta. A distancia.

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