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Vecinos y comerciantes del Carmen, “hartos” por el retraso en echar a los “okupas”

Peleas, amenazas y basura perturban desde hace seis años a los residentes, que exigen que el Juzgado fije ya una fecha para vaciar el edificio

Patio interior lleno de basura y bártulos provenientes del edificio. | Ángel González

La paciencia de los vecinos y comerciantes del barrio del Carmen, en especial de aquellos más próximos a la plaza de José González, “El Presi”, está cerca de acabarse tras más de seis años soportando los incidentes y altercados que provocan buena parte de los “okupas” que habitan el edificio del número 1, donde la Policía interviene prácticamente todas las semanas por peleas, robos o amenazas. “Esto es un sin vivir, yo muchas veces no me atrevo a salir a la calle, porque esta semana uno de ellos hasta me sacó una navaja porque decía que yo era la que avisaba siempre a la Policía”, relata una de las vecinas, “con mucho miedo”, que desde hace varios años tiene alarmas, cadenas y candados en sus ventanas traseras por temor a que los “okupas” entren en su piso. “No entendemos que la Justicia tarde tanto, son muchas las sentencias que la propiedad ha ganado y nada”, lamenta la vecina, en referencia a que desde el verano es firme la sentencia del delito de usurpación y solo falta que se fije fecha para el desalojo.

Los incidentes en la zona son de todo tipo. Son frecuentes los altercados entre los propios inquilinos, pero también con el resto del vecindario, pues “es muy frecuente que tiren a la calle los orines y la basura, que también lanzan al patio”. También han generado un incendio que obligó el verano de 2020 a desalojar tanto a los “okupas” como a otros vecinos del edificio contiguo de madrugada. “Estamos hartos, porque cada poco ocurre algo, y así no se puede vivir porque llevamos muchos años aguantando esta situación; estamos hartos”, lamenta una de las vecinas que vive cerca del edificio ocupado.

Edificio de “okupas” de la calle Carmen.

Los hosteleros de la zona también padecen esos problemas. Más de una vez han lanzado objetos y basura desde el edificio a sus terrazas para molestar a los clientes. “Aquí en el bar todo el mundo tiene que cumplir las medidas sanitarias, llevar la mascarilla y todo lo que se manda, pero ese edificio es insalubre, no hay agua y llevan varios años así, pero sin embargo nadie hace nada”, denuncia uno de los hosteleros de la plaza.

Además, de un tiempo a esta parte, “el perfil de los que entran y salen es mucho peor que antes, parecen más conflictivos”, describen los vecinos afectados. Todos ellos confían que desde el Juzgado se autorice de una vez el desalojo para así poder tapiar la entrada y acabar con el problema, que también afecta al nuevo hotel de la zona.

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