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Los alumnos de la Laboral que corrigieron un error de la campaña turística de Gijón

Turismo modifica un fallo tras una carta enviada a LA NUEVA ESPAÑA por un profesor del instituto

Por la izquierda, Monika Kalcheva, Óscar Corte, Adrián Bedia y Álvaro Oliveira, junto al IES Universidad Laboral. Ángel González

Se llama Óscar Corte, es profesor de Matemáticas en el Instituto Universidad Laboral y un verdadero apasionado de Pitágoras. Tan a flor de piel lleva al sabio griego que, cuando leyó el octavo principio de “Gijonomía”, un listado incluido en la última campaña del Ayuntamiento para promocionar turísticamente la ciudad fuera de Asturias, no pudo por menos que fruncir el ceño. Corte detectó un error en el planteamiento de este principio, inspirado inicialmente en el teorema de Pitágoras. Decía así: “El área de un cachopo es igual a base por altura. Partido por dos”. “La referencia al teorema de Pitágoras era incorrecta, no es ese”, explica el docente, que decidió escribir una carta al director a LA NUEVA ESPAÑA para denunciar esa incorrección y proponer una solución alternativa. El área municipal de Turismo ha aceptado la corrección y ha cambiado el principio en la campaña. Y más aún, la alcaldesa, Ana González, les ha escrito una carta de respuesta, que se publica bajo estas líneas.

Nada más percatarse del fallo, Corte, que no es la primera vez que detecta errores matemáticos en otros ámbitos relacionados con la publicidad o el consumo, se puso manos a la obra. Ideó un concurso con varios de sus alumnos para elaborar un eslogan alternativo. El nombre del concurso ya indica que todo tiene un poco de coña marinera gijonuda: lo llamó “Dai una vuelta al cachopo”. La cosa no tendría que haber pasado de anécdota, pero al final llegó a los responsables de la campaña de “Gijonomía” gracias al escrito enviado por el profesor a este periódico, que se publicó el pasado 13 de abril. Así, trascendió las barreras del instituto, logrando un éxito reflejado de dos maneras. La primera, en la web de la campaña ya no aparecen referencias a Pitágoras en ese principio (ahora se atribuye únicamente a la geometría). Y la segunda, es que tanto ha gustado la idea del concurso que ahora mismo los responsables de la campaña estudian incluir algunos de los eslóganes de los colegiales a la promoción.

“A nosotros nos pareció una campaña estupenda”, reflexiona Óscar Corte, que desvela que la organización del concurso la hizo a toda prisa. Participaron 25 alumnos de diferentes cursos y el ganador fue Adrián Bedia, un estudiante de segundo de Bachillerato. Si el nombre del concurso ya tenía tela su frase aporta un poco más de retranca gijonesa al asunto. Fue: “A dos buenos catetos no hay cachopo que no los una”. Éxito total.

“Tiene mucho significado”, dice Bedia. “Entiendo que los catetos son dos personas que discuten mucho y que es el cachopo el que los une”, relata el joven, que explica que se le encendió la bombilla sin necesidad de darle muchas vueltas. Con la experiencia, quedó claro que Óscar Corte es un profesor “algo cachondo”. Eso, y que lleva a Pitágoras y las Matemáticas en el corazón.

No es la primera vez que trata de corregir algún error matemático. Cuenta que ya lo hizo a primeros de siglo con una publicidad de un banco que comparaba las facilidades de las gestiones con la dificultad de las fórmulas matemáticas. Entonces, no tuvo éxito y no le hicieron caso. “Luego, escribí a un autor bastante conocido que había confundido un algoritmo con un logaritmo, pero nunca me contestó”, cuenta. Con los responsables de “Gijonomía” ha tenido mucho más suerte. Casi ha sido dicho y hecho.

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