La Navidad se vive en tres dimensiones en Gijón: "Para las fotos son mejores"

Las familias ensalzan la apuesta por las figuras como el belén de Campo Valdés o la "estrellona": "Llaman más la atención"

La decoración navideña inaugurada el pasado viernes se sustenta en varias patas, entre ellas las luces, los motivos en las farolas o los arcos. Sin embargo, es la vertiente de las figuras tridimensionales la que más tirón tiene entre los gijoneses y turistas que se patean las calles en busca del mejor "spot" para la fotografía de turno. La gente celebra la decidida apuesta municipal, y de la firma Germán Vizcaíno, por embellecer la ciudad con estos elementos.

En Campo Valdés, las "letronas" mantienen su público, pero la novedad del nacimiento próximo a la iglesia de San Pedro suscita miradas y los "flashes" de las cámaras. "Las figuras llaman más la atención, se te queda más la imagen que la de cualquier luz", subrayaba ayer María Ruiz. Su hija, Nadia Martín, de 5 años, se sorprendía con la escena en los brazos de su padre Cristóbal. "El año pasado no había venido a Gijón y está muy chulo lo de las figuras", comentó Lola Ruiz, que llegó a la ciudad procedente de Córdoba con su hermano Israel. María, en este caso, ejercía de guía, aunque reside en El Berrón. Lola Ruiz no esconde otra de las grandes ventajas de los elementos tridimensionales. "Para las fotos son mejores", bromeaba.

Desde Campo Valdés, una de las siguientes paradas suele ser la "estrellona" de los Jardines del Náutico. Allí estaban los hermanos Lucas y Ana Arias, dejándose el cuello para contemplar la magnitud de la gran estrella de Oriente. "A los críos les gusta más estas figuras, meterse dentro y verlas de cerca", explicó el padre de los niños, Álvaro Arias. Previamente habían estado en la plaza del Instituto, en el gigantesco árbol. "Vieron el espectáculo de luz y sonido y les encantó", señaló la madre de los pequeños, Andrea Fernández.

"Este año sorprende que hayan puesto un belén en San Pedro", afirmó Gloria Gómez, fascinada con cómo ha quedado. "Es precioso, se ve desde todos los sitios de la playa de San Lorenzo", indicó. El pequeño Gonzalo Piñole daba palmas ante el show audiovisual del árbol del Parchís. "Es una manera de que los niños interactúen", sostuvo Gómez. Un enorme muñeco de Papá Noel corona la plaza de Europa. Las hermanas Ana e Isabel Jiménez se alternan para fotografiarse. "Está muy lucido", remarcó Isabel, contundente en su pensamiento. "Las figuras están mejor que las típicas luces de toda la vida", declaró. "No hay ni punto de comparación con otras ciudades", añadió Ana Jiménez.

En la plaza de Italia, el muñeco de nieve concitó el interés de tres generaciones. Abuelos, padres y nietos aprovecharon la tarde dominical para darse un tour por el centro gijonés y descubrir las figuras más sugerentes. "Eso es lo bueno, que se pueden tocar y verlas desde dentro", apuntó Aida Menéndez. Sus hijos, Hugo y Llara Pérez, daban fe. "Es algo distinto para la Navidad y para los peques", subrayó su padre, Rubén. Fernando Menéndez y Esperanza García, padres de Aida, se sumaron a la excursión. "Está todo muy guapo", resaltó García, que ejemplifica que las creaciones tridimensionales triunfan entre mayores y pequeños.