Menú solidario y antroxero en la Cocina Económica de Gijón: 500 raciones de pote asturiano

Los usuarios disfrutan de la donación de la patronal asturiana de la hostelería y el turismo, Otea: "Es un día que te levantas con una sonrisa"

Las personas con menos recursos también saborean el Antroxu. La Cocina Económica preparó ayer un menú especial con motivo del lunes del Carnaval para los cientos de usuarios que se dan cita a diario en su comedor. Todos ellos pudieron disfrutar de la sopa y el tradicional pote asturiano que desde 2017 dona la patronal de hostelería y turismo, Otea. Los acompañamientos fueron un segundo a elegir entre costilla guisada y merluza al horno. De postre, arroz con leche. "Es una maravilla ver que el pueblo entero piensa de una manera o de otra en las necesidades que tiene el hermano", expresó Luis Torres, presidente de la Asociación Gijonesa de Caridad.

Las cocineras pusieron todo su empeño durante la jornada del domingo y la mañana del lunes para que no faltara un detalle que pulir al mediodía. Con una previsión de 500 personas, cien más que el año pasado, la delegación local de Otea aportó 25 kilos de alubias, 35 unidades de morcilla, 50 de chorizo, 2 bloques de panceta, 60 manojos de berzas y un saco grande de patatas. "Queríamos hacer extensible el menú de Antroxu a las partes más desfavorecida. Es uno de esos días en los que te levantas con una sonrisa porque vas a hacer algo solidario y muy importante", aseguró Ángel Lorenzo, presidente de Otea Gijón. Por su parte, el responsable de la Cocina Económica añadió que "aceptamos la donación porque realmente sale del corazón". Año tras año, Torres tiene marcadas en el calendario las festividades más destacadas. "Estos alimentos tienen que estar en la mesa porque tienen el mismo derecho que el resto", comentó.

Satisfacción hostelera

Esther Garrido y Ana Rosa Morán estuvieron desde las 8.30 horas culminando la preparación de unos menús que elaboraron junto a sus compañeras María Aparecida y Madelene Cuevas. Lo hicieron prestando atención a todas las preferencias. "Respetamos mucho a la gente que no come cerdo", destacó Garrido, quien acumula 14 años trabajando en el recurso, antes de hacer hincapié en el notorio aumento que se ha producido en el último lustro. "Cuando empecé eran 150 personas y después de la pandemia fue bestial. Ahí se disparó", afirmó Garrido.

Ante el elevado número de usuarios, en la Cocina Económica de Gijón resulta imprescindible el apoyo de los 300 voluntarios con los que cuentan en la actualidad. "Sin ellos no se podrían pagar los gastos", manifestó Torres. Uno de ellos es Jesús Gutiérrez, cuya labor es la de ordenar el almacén y asistir a las cocineras. "Me jubilé en octubre y automáticamente vine a echar una mano. Me siento muy gratificado", señaló Gutiérrez, que anima "a todo el mundo a que preste un poco de su tiempo a los que más lo necesitan".

Respecto a la acogida que están teniendo los establecimientos que ofrecen menús de Antroxu durante los días de Carnaval, el presidente de Otea Gijón confirmó que están "muy contentos con el Antroxu de este año". "Las jornadas gastronómicas están siendo un récord y en el carna-bar está habiendo mejores decoraciones. Va subiendo la ilusión y la participación", recalcó Lorenzo, que puso el foco en la importancia de que las condiciones meteorológicas no hayan dificultado la participación de la población en los distintos eventos. "Teníamos miedo e invitamos a todo el mundo a que disfrute de las últimas jornadas", culminó. Al acto también acudió el presidente de Divertia, Oliver Suárez, que destacó la labor diaria que desempeña la Cocina Económica y apuntó que "nos debemos concienciar de la cantidad de gente que hay pasando necesidades y que no viven una situación cómoda actualmente".