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Eloy Méndez

Taza y media

Eloy Méndez

Cortar por lo sano

El picudo rojo, que tiene feo hasta el nombre, es el responsable de la paradoja de que en el parque de Las Palmeras no vaya a quedar una sola palmera. Los catorce ejemplares de ese árbol que daban vida a la popular zona verde de Contrueces han sucumbido al escarabajo apenas cuatro años después de que el Principado alertara de su voraz presencia en los troncos asturianos. Y no serán los únicos porque la plaga se ha extendido ya a otros rincones de la ciudad y de la zona rural, cebándose con una especie importada hace mucho de latitudes más cálidas y que fue símbolo de poderío en las casas de indianos. Cuentan en el Ayuntamiento que no se puede hacer nada para prevenir. Pero el problema es que la única solución para curar sea cortar por lo sano.

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