Opinión

Perdimos un luchador

Un generador de ideas y debates vehemente, apasionado y polémico que no dejaba indiferente a nadie

José Luis Iglesias es una persona sobradamente conocida en Gijón. Crecido en la lucha antifranquista, el eje de su vida es su trabajo como profesor de Historia en la enseñanza pública. Desde el conocimiento de éstas (la Historia y la escuela pública) desarrolla una amplia labor de crítica social y, como corresponde a un hombre de acción, de lucha por las causas que la mejoren.

En el amplio abanico de esas causas, Asturias Laica es el resultado de la cristalización de una muy significativa: la lucha por un Estado Laico. Nacido y criado en pleno nacionalcatolicismo, pronto comprendió la necesidad de una concepción laica de la estructura del Estado, donde todas y todos tuviéramos los mismos derechos independientemente de nuestras creencias y donde se abolieran los privilegios de una religión aupada como núcleo ideológico de la dictadura dominante. La lucha por un Estado Laico ocupará una parte muy importante de su amplio campo de luchas.

Miembro de Europa Laica, enseguida identifica que en Asturias hay espacio para una organización similar. Consigue convencer a un conjunto de conocidos, casi todos compañeros en la lucha por una Escuela Pública y Laica, y fundar Asturias Laica, asociación de la que será su motor y primer presidente. Desde esa posición imagina y coordina las acciones que irán configurando la imagen pública de la asociación. Y desde ahí asiste a su crecimiento. La coincidencia de objetivos, su idea de aunar esfuerzos y la actividad de Asturias Laica llevan a que ésta se federe en Europa Laica. Personalmente pilota los pasos que construyen esta federación, muy fructífera a día de hoy.

Puesto el proyecto en funcionamiento decide dar un paso al lado. Permaneciendo como miembro de la junta directiva se aparta de su dirección. Pero no se aparta de la acción. Activista social incluye esta lucha entre las mucha que intenta llevar en paralelo. Sin decaer en ninguna. Puede servir como ejemplo esta (desgraciadamente) última semana de su vida: reunión y celebración con el Grupo de Inmatriculaciones de Asturias, presentación del libro de Paco Prendes, entierro de Anita Sirgo, manifestación de denuncia del genocidio en Palestina… Actividad permanente.

Con la muerte de José Luis perdemos un luchador incansable. Vehemente, apasionado, polémico, no dejaba indiferente a nadie. Generador de ideas era también generador de debates. Pero el balance en el largo periodo de su lucha resulta positivo. Uniéndonos a sus causas o discutiéndoselas hemos aprendido mucho. Y, sobre todo, hemos trabajado por los demás.

Gracias José Luis. Que la tierra te sea leve.