Opinión

Hay vida después de la amnistía

Las posiciones políticas de derecha e izquierda ante Cataluña

Suscribo prácticamente en su totalidad, las palabras de Pedro de Silva en su "billete" del viernes 2 de febrero, diciendo que se ha actuado y escrito tanto sobre la amnistía, que tal parece que el futuro de nuestra democracia, libertad, estado de derecho, prestigio internacional y nuestra propia existencia, dependen de su aplicación. Sobre la consideración de los beneficiados por este tema, estando de acuerdo en que si sobrevive, Pedro Sánchez lo será, pienso que el PP, principal artífice del ruido, pues lo que dice de la amnistía es ruido, está obteniendo ya, beneficios importantes, conscientes de que aunque al final sus argucias caigan, nadie les pasará factura al tener medios, económicos y de comunicación de sobra para convertir el agua en vino. Ni Feijóo ni el PP, pueden presumir de realizaciones, y por ello, generar ruido para desprestigiar al contrario es lo que les queda para tapar sus carencias.

Aznar y Rajoy gobernaron para las clases altas, sus decisiones se resumen en privatizaciones, corrupción, record de ministros imputados o condenados, una guerra en la que no pintábamos nada, vaciar la hucha de pensiones, saneamiento de la banca gratis total, represión de libertades con la ley mordaza y las cloacas del estado, reforma laboral retrógrada, paralización de las leyes de memoria y dependencia, freno a las renovables que nos va a costar más de mil trescientos millones en indemnizaciones, o la congelación de salario mínimo, sueldos de funcionarios y pensiones, aumento de la deuda pública, recortes en sanidad y educación y potenciar, hasta casi romper España, el independentismo catalán aplicando el 155. Ni una sola medida que favorezca a los trabajadores o la clase media. Feijóo, fuera de su Galicia, es un alma en pena, y en plenas elecciones gallegas y con las europeas cercanas, exprime la amnistía, el España se rompe, ETA o el socialcomunismo para obtener unos resultados que no le pongan a los pies de los caballos de Ayuso y otros barones que ya afilan sus cuchillos.

Elevar desórdenes públicos a terrorismo, o una reunión entre rusos y catalanes a alta traición, favorece las intenciones de Feijóo de retrasar la amnistía aprovechando su mayoría en el Senado y el secuestro del poder judicial. Los nuevos cargos incorporados a la causa, caerán por su propio peso, pero pueden hacer que la amnistía en lugar de ser efectiva en marzo o abril como se pensaba, se aplique sine díe, y obligan a Junts y Puigdemont a votar en contra de la ley, al desconfiar de una parte de la justicia que les es tremendamente hostil y mientras tenga un clavo ardiendo al que agarrarse, les seguirá poniendo trabas.

Junts, la nueva cara de un partido corrupto próximo a la ultraderecha y Puigdemont, un supremacista de libro, pretenden ganar tiempo con su voto negativo para no dejar ningún cabo suelto y recuperar protagonismo respecto a ERC, su enemigo directo, pero van a ser los más beneficiados con la amnistía y tensar la cuerda puede resultarles caro, y el Partido Popular, con sus embestidas ciegas para derrocar a Sánchez, está repitiendo el error que cometieron al aplicar el 155, dándoles unas alas que ni tienen ni se merecen.