Guerra en Ucrania

Las tres crisis que acorralan a Volodímir Zelenski a las puertas del segundo invierno en guerra

La economía se encuentra en vilo debido a los bloqueos fronterizos de decenas de transportistas polacos y eslovacos enfurecidos por las ayudas de Bruselas a la agricultura ucraniana

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. / Reuters

Irene Savio

Las diatribas políticas internas han resurgido. La contraofensiva de la primavera no ha producido los resultados esperados. La atención mediática se ha desplazado a la guerra de Israel en Gaza. El durísimo invierno ha comenzado. La economía se encuentra en vilo debido a los bloqueos fronterizos de decenas de transportistas polacos y eslovacos enfurecidos por las ayudas de Bruselas a la agricultura ucraniana.

Esta es la endiablada instantánea, alejada de los reflectores pero muy presente para su población, de Ucrania en los últimos días. La primera conclusión, ampliamente aceptada entre expertos y observadores internacionales, es que las crisis internas y externas se han multiplicado y acorralan al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.

Todo se suma, además, al creciente escepticismo de los países occidentales en brindar un respaldo militar indefinido a Ucrania. Tanto es así que, apenas hace unos días, la revista británica 'The Economist', la biblia liberal desde hace más de 180 años, llegó a afirmar que "por primera vez, desde que (el presidente ruso) Vladímir Putin invadió Ucrania, parece que podría ganar (la guerra de Rusia contra el país eslavo)".

Oposición interna

En el frente político interno, la última piedra en el zapato del presidente ucraniano ha sido Vitali Klitschko, el alcalde de Kiev. Después de que incluso el Gobierno ucraniano reconociese el escaso progreso de su contraofensiva y que se filtrasen nuevas divisiones entre el Ejército y el Gobierno, Klitschko ha censurado abiertamente a Zelenski por su autoritarismo y sus errores en la previsión del inicio de la invasión rusa a gran escala. "La gente se pregunta por qué no preparamos mejor para esta guerra", dijo excampeón de boxeo peso.

"En algún momento dejaremos de ser distintos de Rusia, donde todo depende de los caprichos de un solo hombre", agregó después de que también se supiera que el Servicio de Seguridad de Ucrania le había impedido a Petro Poroshenko —expresidente ucraniano (2014-2019)— salir del país. Un detalle significativo: Klitschko y Poroshenko son miembros del mismo partido, Solidaridad Europea, mientras que Zelenski lidera Servidor del Pueblo, otra formación política.

"Klitschko ha estado en desacuerdo con Zelenski desde el primer año de Gobierno del presidente (ucraniano)", ha explicado Igor Kossov en el diario Kyiv Independent, destacando la antigua enemistad entre los dos. Una enemistad que estuvo en un segundo plano durante el primer año y medio de la guerra, al igual lo han estado las disputas y cruces de acusaciones con algunos de los gobiernos de las 24 óblast (regiones) del país no tan afines a Zelenski, con sus consecuencias imprevisibles de aquí en adelante.

Amigos enemigos

A esto se añade el conflicto entre la agricultura de Europa del este y la de Ucrania, que ahora mismo es uno de los principales motores de la economía del país eslavo, dado que sus industrias localizadas en el este han sufrido enormes perdidas. De ahí la tragedia para Kiev, cuyas exportaciones han caído un 40% en noviembre, debido a los atascos que sufren los camioneros ucranianos en el confín occidental del país, a raíz de las protestas de sus colegas polacos (a los que en los últimos días se sumaron los eslovacos), según la Comisión de Finanzas del Parlamento ucraniano.

El daño, además, no es sólo económico, sino que amenaza al frente bélico. Esto se debe a que por esas rutas también pasan los suministros de armas y ayuda humanitaria, como calentadores de sangre térmicos, dispositivos de visión nocturna y todo tipo de medicamentos. Lo que también ya está haciendo subir los precios. Como ejemplo: Okko, una de las grandes cadenas de estaciones de servicio del país, informó que el coste del transporte de combustible ya aumentó de 60 a 180 grivnas por tonelada de este bien. 

Apoyo occidental menguante

Pero los problemas de Kiev también remiten a la Unión Europea (UE) y a Estados Unidos. En el caso de las autoridades europeas, no sólo existen dificultades en avanzar en el proceso de adhesión a la UE (también por la hostilidad de Hungría, país cercano a Rusia). También existen diferencias de los países comunitarios acerca de cómo financiar las nuevas partidas de ayuda económica propuestas por Bruselas para Ucrania. Algo que se deberá discutir en la próxima cumbre de jefes de Estado y Gobierno del 14 y 15 de diciembre.

La duda es si, para entonces, Ucrania habrá recibido al menos buenas noticias de Washington. En el país estadounidense, que el año que viene celebra elecciones presidenciales, los republicanos están manifestando una creciente hostilidad a grandes inversiones destinadas a Kiev, lo que preocupa enormemente a Kiev. Las palabras del responsable de la oficina presidencial ucraniana, Andrii Yermak, lo reflejaban. Es posible que "perdamos la guerra" si no se entregan los 61.000 millones de dólares que el presidente Joe Biden pidió al Congreso de EEUU, dijo.