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El traje regional está de moda

Diseñadores asturianos se inspiran en vestimentas tradicionales del siglo XIX para crear rompedoras tendencias

Tres modelos en una sorprendente reinterpretación de la indumentaria tradicional asturiana R. V.

La moda evoluciona y el traje regional asturiano no es ajeno a los cambios, aunque con matices. Los ropajes que utilizaban los habitantes de este territorio en el siglo XIX, lo que se conoce como traje de asturiano, están perfectamente documentados. Hay patrones, indicaciones de los tejidos a utilizar, los colores, los complementos, y esas normas son las que siguen a rajatabla aquellos que quieren mantener viva, modernizada, la tradición. Como están haciendo algunos diseñadores.

Berto Suárez es el creador del “Día del Traxe’l País” que se celebra anualmente en Grado y entiende que “son mundos distintos”. Por un lado está la tradición en sentido puro y por otro la innovación. El “Día del Traxe” es “una pasarela de moda del siglo XIX en la que no caben innovaciones”. Inspirándose en esa tradición hay nuevos diseñadores haciendo moda, “y eso es fantástico”, subraya Suárez. Eso sí, ya no es el traje tradicional, es moda que bebe de esos elementos.

“Kös puede hacer una montera picona rosa para Rodrigo Cuevas y está muy bien, pero eso no existía en el traje tradicional”, ejemplifica Suárez. Se refiere a Constantino Menéndez, Kös, que diseña el vestuario del agitador folclórico asturiano y que tiene un punto de vista similar. Menéndez mantiene que “está claramente documentado y consensuado qué es la indumentaria tradicional y se entiende perfectamente lo que es tradicional y lo que no, lo que tienes que vestir si quieres representar a Asturias con tu ropa”. Teniendo claro que “la tradición está salvaguardada”, Kös inició hace casi una década, allá por 2012, un proyecto de renovación de esa indumentaria. Empezó a utilizar los patrones, cortes y telas de los trajes regionales del XIX “para hacer moda actual”.

Propuestas de “Made by kös” basada en la indumentaria tradicional asturiana

Propuestas de “Made by kös” basada en la indumentaria tradicional asturiana FirmDavid ORIHUELA

Propuestas de “Made by kös” basada en la indumentaria tradicional asturiana

Propuestas de “Made by kös” basada en la indumentaria tradicional asturiana

Propuesta de “Made by kös” basada en la indumentaria tradicional asturiana

Propuesta de “Made by kös” basada en la indumentaria tradicional asturiana FirmDavid ORIHUELA

Poco a poco fue cruzando fronteras hasta llevarlo al mundo del espectáculo con Rodrigo Cuevas y esa montera rosa de la que habla Berto Suárez. Kös y Cuevas tienen en común la estética pero también la filosofía que sustenta su proyecto. “Manual de cortejo”, esa joya musical facturada por Rodrigo Cuevas y Raül Refree y en la que se basa el último espectáculo del asturiano, es de una desnudez y una simpleza que abruman. “Rodrigo es lo más moderno y transgresor que hay actualmente, pero su música es de ritmos muy básicos, de percusiones tradicionales, de panderos, es muy purista”, dice Menéndez, que aplica esa misma idea a un vestuario igual de transgresor pero que no es más que arropar la tradición. Kös también utiliza esos elementos primarios (esas percusiones tradicionales) en sus creaciones.

Dice que cada una de las prendas de que se compone un traje tradicional “esconde muchos secretos”. “Son tejidos, cortes y formas que puedes variar y se sigue reconociendo la pieza porque tienen una identidad muy potente”, tanto que para Kös “cada una de esas prendas es un tesoro”. No es necesario reproducirlas ni llevarlas íntegras a la actualidad, sino que “tienen una expresión artística tan marcada que con un pequeño guiño ya puedes hacer referencia a esa tradición”. El diseñador se enamoró hace tiempo de unos pantalones del siglo XVIII, “que son una maravilla por su botonadura y por su talle más alto”. En el vestuario femenino es un apasionado de los dengues, “que reformándolos se pueden aplicar a muchas creaciones”.

Constantino Menéndez apela a la juventud “a esa búsqueda continua”. En su opinión “los jóvenes están buscando las raíces, la gente vuelve a los pueblos y se pone de moda lo tradicional, lo ecológico, lo hecho a mano” y cree que es así “porque al estar todo globalizado no te sientes de ningún lugar y es cuando buscas esa identidad”. Ocurre en la música, con fenómenos como Rodrigo Cuevas en Asturias o con artistas como Grande Amore y “Ortiga” en Galicia. “Los jóvenes han vuelto su mirada hacia la danza y la música tradicional”, dice Menéndez, por eso mantiene que “la ropa tradicional hay que reconocerla y estudiarla como tal, como se hace en Grado el ‘Día del Traxe’l País’, que es algo fantástico, pero también se debe actualizar para poder ponerla al día”.

Proyecto “Agora” de Manu Mendi con diseños de Carlota Barrera y Arturo Obegero

Proyecto “Agora” de Manu Mendi con diseños de Carlota Barrera y Arturo Obegero

Proyecto “Agora” de Manu Mendi con diseños de Carlota Barrera y Arturo Obegero

Proyecto “Agora” de Manu Mendi con diseños de Carlota Barrera y Arturo Obegero

Proyecto “Agora” de Manu Mendi con diseños de Carlota Barrera y Arturo Obegero

Proyecto “Agora” de Manu Mendi con diseños de Carlota Barrera y Arturo Obegero

“Hay gente haciendo cosas maravillosas, hay una revolución y yo quiero estar ahí, aportar mi granito de arena”, concluye Constantino Menéndez, Kös, que cita las creaciones de Petra von Kant, el alter ego del artista Ricardo Villoria, que para él “ha hecho la colección más transgresora que te puedes echar a la cara”.

Antes de que naciese Petra von Kant, Villoria vistió en innumerables ocasiones el traje tradicional asturiano. Fue gaitero durante años y comprobó “la obsesión que siempre ha habido por mantener la indumentaria tradicional”. El artista veía “un potencial enorme en los magníficos artesanos que hay en Asturias y en las técnicas para crear esos trajes”. En su cabeza se empezaron a mezclar cosas y pensó que “todo eso, esa artesanía y tradición, maridaba muy bien con lo que yo hago, con diseños fetichistas, relacionados con el bondage, me pareció que encajaba muy bien unir el látex con el azabache o el terciopelo con el paño”.

Uniendo esa formación en la música tradicional y su talento para el diseño, Villoria quiso “animar a los grupos de baile o a las bandas de gaitas a explorar nuevas vías para comunicar lo que hacen, a romper fronteras”. No se quedó solo en eso, fue más allá y creó la exposición “RCTA” (Reinterpretación de la Cultura Tradicional Asturiana), que ya se ha visto en la Laboral (Gijón) y en Laviana y que este invierno viajará al Museo Etnográfico de Porrúa, en Llanes. En la muestra hay gaiteros embutidos en látex y plataformas, corsés coronados por piedras de artesanos llaniscos, trajes tradicionales asturianos en los que las botas con pinchos se han impuesto a las madreñas, o un montaje con conocidos cantantes de tonada como Mari Luz Cristóbal, Celestino Rozada, Juan Robledo, Lorena Corripio y Adelita Fernández.

Todas esas creaciones nacen de la tradición. El artista ha contado con la ayuda de expertos como Josefina Fernández, artesana de Cué (Llanes), “utilicé su pedrería y sus dengues y también hice con ella un corsé de terciopelo”, explica. En esa búsqueda de la tradición pura para luego descomponerla, Villoria recibió las enseñanzas de los que mejor conocen las técnicas, los artesanos de diferentes lugares de Asturias, “para juntar todo ese talento”.

Diseños de Lucía Miravalles para “Ringo Rango”.

Diseños de Lucía Miravalles para “Ringo Rango”.

Diseños de Lucía Miravalles para “Ringo Rango”.

Diseños de Lucía Miravalles para “Ringo Rango”.

Diseños de Lucía Miravalles para “Ringo Rango”.

Diseños de Lucía Miravalles para “Ringo Rango”.

Una de esas artesanas de las que habla es Lucía Miravalles. Durante años confeccionó trajes regionales en Villaviciosa. Cosía indumentaria tradicional pero en el confinamiento le dio un giro a sus creaciones con la marca “Ringo Rango”. Miravalles no quiera hablar de la actualización o revisión del traje tradicional, “porque eso ye lo que ye y no se cambia”. Lo que ella hace es inspirarse en esos trajes para hacer moda actual. “Utilizo los elementos que más usaba para coser trajes para hacer moda actual”. Un ejemplo son sus mochilas, confeccionadas con una faja del traje masculino y decoradas con las clásicas cintas de terciopelo de la falda del traje de asturiana.

Eso es lo que se ha encontrado Manu Mendi, diseñador y director artístico. Ha trabajado en Madrid, Londres o China, pero justo antes de la pandemia regresó a su casa en Coaña. Estaba desconectado de lo que se hacía en España, pero el confinamiento le llevó a investigar y descubrió que había muchos asturianos haciendo colecciones de moda y que “en esas colecciones siempre aparece en algún momento alguna referencia a la indumentaria tradicional”. Lo plasmó en un vídeo, “Agora”, en el que muestra la evolución del traje tradicional. “Es una evolución, el antes y el después, para llegar a una fusión en un nuevo concepto: cómo puedes llevar prendas actuales con sus referencias tradicionales sin que quede raro”.

Mendi dibuja dos corrientes. Por un lado, están los diseñadores que se inspiran en el traje tradicional asturiano, “como los pantalones de gaitero remasterizados que ha creado el tapiego Arturo Obegero”, y, por otro lado, están los diseñadores que se inspiran en Asturias, “como la capota creada por Alfonso Pérez (El Costurero Ecléctico) que se inspira en el manto de la Virgen de Covadonga”.

En “Agora”, ese documento audiovisual que revisa el ayer y el hoy de la moda asturiana, Mendi ha incluido los trabajos de Marcos Luengo, Carlota Barrera, Arturo Obegero, Celia B, Alfonso Pérez, Paula Currás, Héctor Jareño y Laura Martínez, todos ellos diseñadores asturianos que de un modo u otro hacen referencia en sus creaciones a la indumentaria tradicional, al traje de asturiana, de asturiano, de aldeana o de porruano, según la zona y la definición.

Tres modelos en una sorprendente reinterpretación de la indumentaria tradicional asturiana R. V.

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