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Entrevista
Alberto Edgardo Barbieri Rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA)

“Nos interesa mucho estudiar el paso por Oviedo de Belgrano, que fue padre fundador de Argentina”

"Vamos a poner mucho el foco en el intercambio de alumnos y docentes, porque creemos que ese es uno de los rasgos principales de la Universidad del siglo XXI"

el rector alberto e. barbieri.| | J. LUIS PINDADO/UBA

Alberto Edgardo Barbieri dirige desde 2018 una de las universidades más grandes de toda Latinoamérica: la de Buenos Aires, en Argentina. Tiene 335.000 estudiantes, es decir, diecisiete veces más que la institución académica asturiana. Barbieri, que es referente nacional en Administración y Contabilidad, estuvo esta semana y la pasada de gira por España con el objetivo de estrechar lazos con centros de investigación de nuestro país y celebrar al otro lado del charco el bicentenario de su universidad. Asturias participará en esa conmemoración con la investigación y posterior publicación de un libro sobre el paso por Oviedo de Manuel Belgrano, el padre de la bandera de Argentina y una de las figuras claves de su independencia.

El rector de la Universidad de Buenos Aires atiende a LA NUEVA ESPAÑA desde la Universidad de Alcalá, en Madrid, en donde recogió este miércoles la Medalla de Oro. Barbieri suma en su currículum casi una veintena de premios, desde su Argentina natal hasta España, Francia, Italia, China, Israel, Rusia, EE UU... Es descendiente de gallegos –sus abuelos maternos– y desde 2017 –salvo este año– participó en Oviedo como jurado de los premios “Princesa de Asturias” de Comunicación y Humanidades. En la región, apunta entre risas, comió el “mejor arroz con leche del mundo”, con el permiso de su abuela.

–Hábleme de la Universidad de Buenos Aires.

–Está cumpliendo sus doscientos años de vida y es la universidad más grande de nuestro país. Tiene en números, para hacernos una idea de su magnitud, 335.000 alumnos de grado, 35.000 de posgrado, 35.000 profesores, 10.000 investigadores, 100 centros de investigación... Además, el crecimiento de alumnos ha sido constante en los últimos años. En la Universidad de Buenos Aires se han graduado 18 presidentes argentinos y los cinco Premios Nobel de nuestro país. Así que es una institución académica singular, masiva, pública, gratuita, autónoma, de calidad y de generación de conocimiento.

"Muchos de nuestros estudiantes han hecho algún posgrado en Oviedo porque es una Universidad de gran nivel"

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–¿Cómo es dirigir este gigante universitario?

–Es un enorme desafío y una tarea compleja, pero que se hace gracias a un equipo que me acompaña en la gestión de la Universidad. Nuestra institución está dividida en trece facultades y cada facultad está descentralizada de su gestión. Nosotros, desde el Rectorado, tenemos diferentes secretarías –son los vicerrectorados españoles– que trabajan de forma conjunta con las facultades y que requieren mucha descentralización y coordinación.

–¿Qué le ha traído a España?

–Venimos a hacer varias cosas. Por un lado, en el Instituto Cervantes tuvimos el honor de que su titular, Luis García Montero, pensó en rendir homenaje a los doscientos años de vida de nuestra Universidad. Con motivo de ello, hemos depositado en lo que llaman la Caja de las Letras una réplica de la primera edición de “Nunca más”. Es un libro que recoge la investigación que se hizo durante el primer gobierno democrático, el de Raúl Alfonsín, por esclarecer la desaparición de personas durante la dictadura militar (1976-1983). Y, por otro lado, hemos venido a firmar convenios. Por ejemplo, con el complejo de empresas de Torre Juana, en Alicante, para avanzar en proyectos de transferencia de tecnología, en proyectos de investigación conjunta sobre inteligencia artificial, desarrollo de vacunas... Asimismo, hemos estado en la Universidad de Alcalá, donde hemos firmado un convenio para la creación de un centro de investigación bautizado con el nombre de Francisco Muñiz sobre la evolución humana. En este equipamiento también participa la Fundación Atapuerca. Mientras tanto, hemos tenido reuniones con la Complutense de Madrid para avanzar en el intercambio de estudiantes, docentes e investigadores. Así que ha sido una cita bastante intensa.

–Dentro de ese bicentenario, Asturias y, más concretamente la Universidad de Oviedo, también juega un papel...

–Nosotros con la Universidad de Oviedo tenemos una relación muy fuerte. Ahora mismo, investigadores de ambas instituciones están realizando un estudio sobre Manuel Belgrano, que es uno de los padres fundadores de nuestra Argentina y que estudió economía en la Universidad de Oviedo. De hecho, en el patio, en una esquina, hay una placa que lo recuerda. Belgrano estudió en Salamanca, continuó en Valladolid y, finalmente, llegó a Oviedo de la mano de Jovellanos. Así que para nosotros el estudio histórico del camino que hizo Manuel Belgrano en España, y particularmente en Oviedo, es muy importante. Ese viaje influyó en su teoría económica, que a su vez marcó a Argentina, y eso surgió de la posibilidad de interactuar con Jovellanos. Además, Manuel Belgrano fue egresado de lo que fueron los principios de nuestra Universidad: el colegio San Carlos.

–¿Todo este estudio desencadenará en la publicación de un libro sobre Belgrano?

–Sí, están haciendo una investigación que seguramente terminará en una publicación entre ambas instituciones.

–¿Cómo se ve desde Argentina de la Universidad de Oviedo?

–Nosotros, como decía, tenemos muy buena relación con la Universidad de Oviedo. Además, yo he tenido el honor en las últimas ediciones, salvo la de este año, de ser jurado de los premios “Princesa de Asturias”. Pero más allá de eso, tenemos muchos estudiantes que han hecho algún posgrado en Oviedo. Y le digo el motivo: porque la consideramos una universidad de gran nivel sino y porque los lazos históricos de descendientes asturianos hacen que cuando un estudiante decide salir a Europa, elige Oviedo.

–El nuevo rector asturiano, Ignacio Villaverde, se ha fijado como reto llegar a un 10% de estudiantes extranjeros en los próximo cuatro años y considera que la Universidad de Oviedo “le ha dado la espalda a Hispanoamérica”. ¿Usted lo ve así?

–Eso él mejor que nadie lo puede detectar. Yo lo que puedo decir es lo que nosotros vemos de Oviedo desde la Universidad de Buenos Aires, y no desde Oviedo hacia Latinoamérica, pues esa es una visión que tendrán que dar desde allá. Pero sí el Rectorado fortalece los programas de intercambio, seguramente fortaleceremos aún más los lazos históricos que tenemos.

–En este viaje a Europa también ha visitado Francia y ha estado con su presidente, Emmanuel Macron.

–Sí, estuvimos el martes en Francia y tuvimos el honor de que el presidente Macron nos recibiese. Nosotros tenemos una agenda que se llama UBA Europa, en la que incluimos programas de intercambio de estudiantes e investigadores y hacemos investigaciones conjuntas en temas que consideramos estratégicos con España, Francia, Italia, Alemania, Inglaterra... La reunión con Macron fue muy buena, duró más de una hora y veinte, y el Presidente nos abrió la puerta a potenciar aún más las relaciones que tenemos con los organismos franceses.

–¿Cómo han vivido en su Universidad la pandemia?

–La vivimos como en todo el mundo: con mucha angustia, mucha incertidumbre, sobre todo en los primeros momentos... En la Universidad tuvimos que emigrar hacia una virtualidad completa. Si bien veníamos en algunas áreas de una virtualidad grande, tuvimos que extender esa metodología a más 130 carreras, 100.400 materias, 35.000 docentes, 330.000 estudiantes... Y lo hemos logrado. Ahora con el avance de la vacunación y con la bajada de casos vamos volviendo progresivamente hacia una mayor normalidad, que esperamos alcanzar ya el año que viene. Nosotros estamos a la inversa en el calendario académicos, porque estamos entrando en la temporada de verano y ustedes en el invierno. En nuestro próximo semestre, que empezará en marzo, creemos que ya vamos a tener una presencialidad casi plena.

–Teniendo en cuenta el alto volumen de estudiantes que tienen, ¿cómo resultó el salto a lo online?

–La verdad que bastante bien. Nosotros antes de la pandemia ya teníamos a más de 7.000 alumnos con un menú de 22 materias en formato virtual y habíamos capacitado para ello a más de 10.000 docentes. En la pandemia tuvimos que capacitar a otros 20.000 profesores. Pero la experiencia que teníamos nos sirvió para que rápidamente pudiésemos crear los entornos virtuales necesarios para dar los contenidos académicos. Yo creo que dimos una respuesta más que adecuada.

–¿Cuáles son los retos más inmediatos de su institución?

–Precisamente, queremos seguir intensificando el uso de las tecnologías en el proceso de aprendizaje, y lograr que eso se combine con la presencialidad. Potenciaremos nuestras líneas de investigación, uniendo a la Universidad con el sector productivo. Y vamos a poner mucho el foco en la internacionalización, en los programas de intercambio de estudiantes, docentes e investigadores con las principales universidades del mundo. Creemos que ese es uno de los rasgos característicos de la universidad del siglo XXI.

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