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La pregonera del Carmen propone a las enfermeras tener “carácter cangués” para ganar visibilidad

“Quizá debamos exigir políticas de protección como nuestro vecino el oso”, animó en su discurso María Josefa Fernández Cañedo

María Josefa Fernández Cañedo y Sara Fernández Lago (a la derecha), antes de la lectura del pregón, con el público a sus espaldas, en el parque de Los Nogales. | D. Álvarez

María Josefa Fernández Cañedo y Sara Fernández Lago (a la derecha), antes de la lectura del pregón, con el público a sus espaldas, en el parque de Los Nogales. | D. Álvarez

Con un sentido recuerdo a las personas que fallecieron durante este último año y con la advertencia de que aún no se ha acabado la lucha contra el coronavirus, comenzó el pregón de las fiestas del Carmen y la Magdalena de Cangas del Narcea, que este año, para adaptarse a la situación sanitaria, se celebró en el parque de Los Nogales, con un aforo limitado y en el que los asistentes tuvieron que permanecer sentados. La directora de Gestión de Cuidados y Enfermería del Área Sanitaria II, María Josefa Fernández Cañedo, fue la encargada de dar voz a todo el equipo de enfermería del área, compuesto por 132 enfermeras, que fueron las elegidas por la Comisión de Festejos de Cangas del Narcea (COFECA) para pregonar unas fiestas diferentes a las que los cangueses están acostumbrados. Pero no lo hizo del todo sola, puesto que a su espalda fotografías de enfermeras fueron dándose paso en una proyección, a la vez que entre el público estaban presentes muchas de ellas.

Fernández Cañedo destacó en su pregón el carácter “luchador y poco conformista” de los cangueses. “Os quisieron silenciar y cada 16 de julio eleváis vuestro grito al cielo traspasando fronteras. Nadie dice tanto en tan solo unos minutos”, subrayó, comparando la situación que vive este concejo del Suroccidente con la del trabajo de enfermería. “Deberíamos vernos reflejadas en vuestro carácter porque llevamos encima lo que parece una capa de invisibilidad que sufrimos como una maldición”, enfatizó, y deseó que “el carácter cangués impregne a todas las enfermeras para tener arrestos de exigir el reconocimiento que merecemos más allá de los aplausos”.

Entre las reivindicaciones que tiene el colectivo, expuso la necesidad de que haya enfermeras en la toma de decisiones de políticas públicas y sociales, el desarrollo de las especialidades de enfermería, el reconocimiento profesional A1, así como mayor estabilidad en el empleo. De hecho, propuso una alianza en la que enfermeras y cangueses “quizá debamos exigir políticas de protección o privilegio como nuestro vecino el oso, que ha sabido ocupar y reclamar terreno sabiéndose protegido”.

Además, sobre el escenario estuvo la pregonera infantil, Sara Fernández Lago, ganadora del concurso del Saluda Infantil que convoca el Ayuntamiento. En su discurso también recordó lo difícil que está siendo este último año para todos. No obstante, dejó un mensaje de esperanza y ánimo: “¡Qué esto no nos pare!”.

Después de los discursos solo un volador rompió el cielo cangués y sonó la música de los tambores del grupo de batucada tinetense “Samba do Cimeiro”.

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