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Tapia cede todo el edificio de El Cabillón a la Fundación Edes, de apoyo a la discapacidad

“Es una entidad que está creciendo y lo lógico es apoyarla en la medida de lo posible por su labor”, afirma la alcaldesa, Ana Vigón

Vista general de la zona de El Cabillón que se cede ahora a la Fundación. | T. Cascudo

El Ayuntamiento de Tapia aprobó, en el último Pleno y por unanimidad, la cesión de la totalidad de las instalaciones de El Cabillón a la Fundación Edes, que ofrece servicios para personas con discapacidad de todo el Noroccidente. En concreto, se cede el ala derecha del edificio y la antigua casa del conserje, pues, hasta ahora, la entidad ocupaba la zona izquierda, además de la finca agraria. El acuerdo será hasta 2029, fecha en la que vence el primer convenio y con la idea de que en ese momento se pueda realizar una cesión íntegra de todo el espacio.

“La Fundación Edes es una entidad que está creciendo y lo lógico es apoyarla en lo posible porque su labor repercute en la calidad de vida de las personas con discapacidad”, precisa la alcaldesa de Tapia, Ana Vigón, convencida de que la cesión de las instalaciones completas se produce en buen momento porque pronto estarán disponibles fondos europeos a los que Edes podría recurrir para desarrollar alguno de sus proyectos. En todo caso, Vigón, deja claro que es importante “que nos sentemos con ellos porque en alguno de sus proyectos podríamos participar”.

Por su parte, el PP, único grupo en la oposición, también defiende la importante labor de la Fundación Edes y, de ahí, que haya votado a favor de la cesión. No obstante, deja claro que el Consistorio perderá así una instalación municipal que se usaba hasta la fecha como almacén municipal y, también, unos locales que están homologados para impartir talleres de empleo y que para ello se usaron durante varios años. En este sentido, el portavoz popular, Pedro Fernández, pide al gobierno local que se busque otro emplazamiento para disponer de locales con la citada homologación y nuevo espacio para el almacenamiento.

El presidente de la Fundación Edes, Antonio García, ve con buenos ojos esta cesión. Una vez sea firme, comenzarán a estudiar las posibilidades de uso de las nuevas dependencias y también harán una evaluación previa de su estado de conservación, pues algunos espacios presentan un grave deterioro. “Podría ser un espacio habilitado como comedor con cocina propia que funcionara como complemento al centro especial de empleo de agricultura ecológica o un espacio de usos múltiples”, señala García. Explica que, a raíz de la pandemia, ya solicitaron al Ayuntamiento el uso provisional de parte de las estancias ahora cedidas, especialmente por las necesidades de espacio que tenía el Colegio Edes, que ha registrado en los últimos cursos un aumento de matrícula.

Un espacio que nació como campo de prácticas del Instituto Laboral que hubo en la villa


Las instalaciones de El Cabillón, que incluyen varias edificaciones y una amplia superficie de terreno con invernaderos, llevan más de dos décadas ligadas a la Fundación Edes. No en vano, a principios de la década de los noventa se instaló allí el Colegio de Educación Especial Edes, semilla de la Fundación, constituida en 1999. Sin embargo, estos equipamientos fueron usados previamente como campo de experimentación y prácticas ligado al entonces Instituto Laboral de Tapia, que impartía la modalidad agrícola-ganadera. El libro “Historia del Instituto Marqués de Casariego” expone que el Ayuntamiento aprobó la cesión de las fincas de El Cabillón en 1950 y que el proyecto de obra en las instalaciones fue aprobado por orden ministerial en 1962. El libro destaca este espacio como un referente importante en el sector agrario comarcal.

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