01 de julio de 2009
01.07.2009

Debates aplazados

El futuro de las centrales nucleares, la reforma laboral y las pensiones

01.07.2009 | 02:00
Debates aplazados

Vivimos tiempos de debates aplazados. Quizá sea un síntoma -uno más-, de los múltiples registros adolescentes que caracterizan la vida política española. Aplazado está el debate sobre el futuro de las centrales nucleares; aplazado sigue el debate sobre un posible cambio de las normas que rigen la contratación laboral y aplazado está, también, el debate sobre el futuro de las pensiones.

Debatir no es más que confrontar ideas y proponer soluciones diferentes a problemas que son comunes. En democracia, el debate es un signo de madurez y la mejor expresión de la buena salud de una sociedad. Lo contrario, decidir sin debatir, conduce a tomar decisiones sin contar con la opinión de los afectados.

En el caso de la energía nuclear, el debate serviría para acabar con las leyendas urbanas que remiten a la tragedia de Chernobyl (año 1986) y, en el otro extremo, para acotar los excesos propagandistas de los partidarios de la energía nuclear que hacen como que ignoran que el problema de los residuos radioactivos no está del todo resuelto.

Sobre una eventual reforma laboral, ¿por qué tanto temor a debatir? El peor trato que puede recibir un trabajador es que le traten como si fuera incapaz de valorar por sí mismo las propuestas que puedan formular los empresarios, los sindicatos o el propio Gobierno. Que cada interlocutor exponga sus propuestas y la razón que las ampara. Después, ya se verá.

En fin, por acotar una línea más a esta tríada de menciones a otros tantos debates aplazados, preguntémonos por qué no se plantea abiertamente una reflexión sobre el futuro del actual sistema de pensiones. Desde la Confederación de Cajas de Ahorro recomiendan alargar la edad de jubilación hasta los setenta años -cinco más de cotización que en la actualidad-. Ampliar los años de cotización con el fin de asegurar la viabilidad del sistema, ¿tiene sentido? De llevar la idea a término, ¿sería tanto como perpetrar una injusticia con quienes ya gozan de pensión habiendo cotizado sólo hasta los 65? ¿No sería el momento ideal para abrir el debate, precisamente para clarificar el asunto? Tengo para mí que un país de ciudadanos adultos, con un Gobierno menos adolescente, lo haría. En el fondo, quien rehúye el debate confiesa que le tiene miedo a la libertad.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine