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Mujeres

Sobrevivir a ser ex de Weinstein

La modista Georgina Chapman ha firmado el divorcio y salvado su marca

Harvey Weinstein y Georgina Chapman. | Reuters

Harvey Weinstein y Georgina Chapman. | Reuters

La historia del ave fénix que resurgió de sus cenizas suena a tópico, pero tiene su cierta utilidad para describir los últimos meses de Georgina Chapman (45 años), la diseñadora que estuvo casada con Harvey Weinstein hasta que en 2017 fue acusado de perpetrar crímenes sexuales y prendió la mecha del #MeToo.

Apuntalada por un equipo de asesores, Chapman ha logrado sobrevivir a la imagen de Weinstein. A los pocos días de conocerse las acusaciones que pesaban sobre él, zanjó su matrimonio y condenó sin rodeos a su entonces marido, afirmando que desconocía los hechos denunciados y mostrando su apoyo a las víctimas: “Mi corazón se rompe por todas las mujeres que han sufrido un dolor tremendo a causa de estas acciones imperdonables”, comunicó.

Ahora, el divorcio con el que fuera una de las figuras más influyentes de Hollywood acaba de hacerse oficial y la diseñadora no mantiene ningún contacto con su exmarido, que fue sentenciado en marzo de 2020 a 23 años de cárcel en Nueva York por asaltos sexuales y en los próximos días volverá a ser juzgado por acusaciones similares en un tribunal de Los Ángeles.

En el año que siguió a la explosión del escándalo, Chapman –creadora de la firma de moda nupcial y de ceremonias Marchesa– desapareció de la vida pública y canceló sus desfiles y apariciones en la alfombra roja “por respeto”, dijo entonces. También ha optado por un férreo silencio –en sus entrevistas, en las que, irónicamente, suele hablar de romanticismo, están vetadas las preguntas sobre el caso– que solo rompió en una sesión estratégica concedida a “Vogue”. “Tengo momentos de ira, de confusión, de incredulidad. Solo lloro por mis hijos. ¿Cómo serán sus vidas? ¿Qué les va a decir la gente? Tengo que ir a terapia”, dijo Chapman. La todopoderosa Anna Wintour afirmó entonces: “No se debe responsabilizar a una persona de las acciones de su pareja”.

En el año siguiente a la explosión del “caso Weinstein”, su firma sufrió pérdidas millonarias tras ser boicoteada por las famosas. Pero Chapman ha logrado reflotarla gracias a una red de actrices que se han puesto a su lado, como es el caso de Scarlett Johansson y Constance Wu, las primeras en volver a lucir un Marchesa. Un perdón público que facilitó su vuelta a los focos. “Antes no sentía apropiado ir por allí con lo que estaba sucediendo”, confesó a “Vogue”. Última vuelta de tuerca: días atrás dio a conocer su relación con el actor Adrien Brody, con el que lleva saliendo desde 2019. Ni tan mal.

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