Opinión

La Asturias valiente

Estamos tan pendientes del túnel que nos abre en canal la Cordillera para acceder como un puñal al corazón de la Meseta que nos olvidamos que hay una empresa asturiana con pretensión de conquistar el eurotúnel, el tramo submarino más largo del mundo, un hito sin precedentes en la historia mercantil de la región. Alsa, el sueño de multiplicar el transporte de viajeros por carretera que convirtió en realidad Pepe Cosmen y que diversifican con ejemplar diligencia sus herederos, pretende dotarse de una flota de 12 trenes de alta velocidad y de última generación para disputar a otras firmas un negocio de 11 millones de pasajeros que cada año viajan del Reino Unido a la Europa continental. Alsa se sitúa en el buen camino: de carretera y manta a un futuro a todo tren.

Se trata de la confirmación de que la gran empresa asturiana mantiene las miras altas, y no se trata solo de los Cosmen ni del ámbito exclusivo del transporte. En la mayoría de los sectores productivos hay firmas asturianas con enorme capacidad de liderazgo, algunas vinculadas a familias de renombre, como los Masaveu, de tan largo y extenso recorrido, o los Orejas. La empresa familiar es siempre reseñable en Asturias. Sirva también el ejemplo de TSK, la gran obra de Sabino García Vallina.

Asturias llega a buen puerto, con Armón y Gondán. Se cura en salud, con los Fernández Vega y Víctor Madera. Una región que empresarialmente es la leche, gracias a Francisco Rodríguez, factótum de Ilas, y Central Lechera Asturiana. Para la que soplan buenos vientos, de la mano del Grupo Daniel Alonso. Que llena con premura la despensa, como Alimerka y Masymas…

En las escuelas de negocios debería estudiarse el caso asturiano: trascender desde una región aislada alberga un doble mérito: florecer en suelo propio y sembrar en campos lejanos. Es la Asturias valiente.