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Cultura lleva a la Fiscalía la afección de un vertido de purines sobre la cueva de El Pindal

Patrimonio analiza desde hace dos años el daño que se podría causar a las pinturas prehistóricas

La zona de estabulación, anexa a una charca, en la rasa de Tronía, en el área de El Pindal. | R. E. S. R.

La zona de estabulación, anexa a una charca, en la rasa de Tronía, en el área de El Pindal. | R. E. S. R.

El Gobierno del Principado ha puesto en conocimiento de la Fiscalía la existencia de una estabulación de ganado vacuno en la rasa de Tronía, en el área de protección de la cueva de El Pindal, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco. La situación que denuncia la consejería de Cultura, que es quien ha dado cuenta de lo que sucede, tiene que ver con los purines que generan más de medio centenar de animales: cuando llueve y se mezclan con el agua y con la existente en charca cercana, filtran en la zona kárstica hasta llegar a la caverna de pinturas prehistóricas que se ubica en Pimiango, en el concejo de Ribadedeva.

La dirección general de Cultura y Patrimonio lleva “cerca de dos años analizando el tema”, aseguran desde la Administración autonómica. De hecho, “se realizan inspecciones periódicas al lugar para valorar la posible afección sobre la cueva”. El Gobierno del Principado también analiza con periodicidad el interior de la gruta “para valorar la situación”, y evitar una degradación de las pinturas.

El alcalde de Ribadedeva, Jesús Bordás, anunciaba esta misma semana que, efectivamente, existen expedientes de infracción abiertos contra el propietario de la estabulación, que tiene una parte legalizada si bien hay una serie de comederos construidos sin contar con los preceptivos permisos municipales.

Zona de pasto

El lugar donde se levanta la cuadra “es una zona de pasto”, indica el regidor, pero en la actualidad existen decenas de cebaderos en donde los animales comen, y defecan, generando unos purines que son vertidos de forma ilegal a un espacio protegido. Durante algunos meses los animales no estuvieron estabulados en la zona, pero hace unas semanas volvieron al establo en el que se crían.

También la coordinadora ecologista de Asturias denunciaba esta misma semana los hechos y exigía a Cultura “el cierre de la estabulación y la limpieza completa de la zona afectada, sin demora, para evitar la infiltración de las aguas residuales de la actividad ganadera a esta importante cueva con arte rupestre y para facilitar la regeneración de un espacio natural que es parte del Paisaje Protegido de la Costa Oriental”.

A juicio de los conservacionistas no se puede permitir que se “dañe este importante patrimonio prehistórico y se debe hacer cumplir la protección que el entorno de El Pindal” recibió en el año 2009.

Los propios vecinos dieron la voz de alarma de la situación, visible desde varios puntos del acceso a la cueva, y alertaron también de la existencia de esos vertidos en una caverna que es igualmente Bien de Interés Cultural por la Ley de Patrimonio Histórico Español desde el año 1985. “Desde principios del siglo XX, la cueva de El Pindal forma parte del patrimonio cultural asturiano, habiendo sido declarada Monumento Nacional ya en 1924”, dicen los ecologistas.

“Entre los más de cuarenta motivos pintados y grabados en su interior destacan ejemplos de la fauna de época prehistórica, tales como el famoso mamut, el bisonte, el caballo, los cérvidos y, también, la excepcional representación de un pez”, describe.

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