Ribadesella se despertó este lunes con varios desperfectos en la capilla de Guía y en la iglesia de San Miguel de Ucio. Se cree, a falta de las conclusiones de la investigación policial, que las intenciones de los cacos eran las de robar el dinero de los cepillos de ambos templos.

La puerta de la capilla de Guía apareció literalmente reventada, así como varios elementos del interior donde habitualmente los fieles echan monedas. La pieza de la puerta donde se encuentra la cerradura apareció arrancada de cuajo en la parte delantera del templo.

Se cree que el acto vandálico se llevó a cabo en la noche del domingo o la madrugada del lunes al igual que el de San Miguel de Ucio. "Según hemos podido saber más que nada fueron los desperfectos", comentó el alcalde, Ramón Canal.