Opinión

Unas rotondas muy necesarias

El proyecto del Principado para la AS-379 que eliminará varios puntos peligrosos en Celoriu (Llanes)

La construcción de unas rotondas en el término parroquial de Celoriu vuelve a la actualidad. Al menos una de las ahora programadas ya fue presupuestada por el Gobierno de Vicente Álvarez Areces. Su gabinete la programó en el año 2008 y para su construcción destinó 900.000 euros. La obra pretendía salvar la peligrosa confluencia de las vías AS-379 con la LLN-11 y la LLN-8 (entre La Cábila, en Celoriu, El Acebu de Balmori-Barru, y la entrada hacia Porrúa). Con ella se evitaba la salida de una carretera que coincide con una gran curva que limita enormemente la visibilidad de los vehículos que se incorporan desde Barru y Niembru.

Sin embargo, no se llegó a construir. Tres años pasaron sin haberse iniciado la obra. Llegó la presidencia de Francisco Álvarez-Cascos y el nuevo Gobierno conservador autonómico anuló la construcción de la rotonda. El peligro permanece hoy día. Vecinos, veraneantes y visitantes de la parroquia de Barru han reclamado la rotonda sin ningún éxito. Esperemos que ahora se haga realidad.

En el mismo término parroquial de Celoriu y dentro del mismo kilómetro, el 23 de la AS-379, existe otra confluencia de vías –la LLN-9 desemboca en esa AS-379–. Circulando con sentido Llanes se encuentra previamente un semáforo para cruzarla a voluntad de los viandantes, pero que apenas retiene el tránsito que proviene de occidente porque no regula la confluencia de las vías. Además, está la característica añadida de que la incorporación de la vía local a la provincial es una corta, pero pronunciada pendiente que hace más difícil la entrada de los vehículos que salen de Celoriu hacia el oriente, hacia Llanes. Por eso necesitaría otra rotonda o trasladar el semáforo hasta el cruce para regular la circulación y evitar el riesgo de accidente. Este es el segundo peligro para los coches que intentan entrar en la carretera provincial, esta vez desde el núcleo de Celoriu. También parece necesaria otra rotonda un centenar de metros más hacia el oriente en otra salida desde Celoriu a la AS-379, ya que una parada de autobuses dificulta la visibilidad en muchas ocasiones.

El proyecto aprobado por la Consejería de Fomento, Cooperación Local y Prevención de Incendios, también contempla la creación de una acera o paso peatonal para caminar hacia la villa llanisca y la construcción de lo programado tiene una duración de siete meses. Si comenzase pronto parece que estaría en funcionamiento el próximo verano. Sin embargo, con el precedente que relatamos al principio, los posibles usuarios de estas programadas construcciones esperamos que realmente se lleven a cabo y se eviten los peligros que desafiamos desde hace tiempo.

Aprovecho la ocasión para reiterar la petición de unos sencillos y baratos pasos de cebra y métodos de retención del tránsito en varios tramos de la travesía de Barru, ya sea en su núcleo central como en las inmediaciones a la playa, donde existen varias urbanizaciones, hoteles y campings y se concentra mucho tráfico los fines de semana y durante el verano por la concurrencia a los arenales de Barru y Sorraos.