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El programador del ocio de los octogenarios

Alberto Cabanes, fundador del plan de acompañamiento "Adopta un abuelo", anima a "hacer amigos a los 80 años"

Alberto Cabanes.

Alberto Cabanes.

Alberto Cabanes (Ciudad Real, 1988) adoptó a un abuelo por primera vez hace cinco años. Entonces iba a ver al suyo, Clemente, a un centro de mayores en el que también estaba Bernardo. El segundo superaba los ochenta años, era viudo y no tenía hijos, pero deseaba secretamente haberlos tenido para poder charlar o jugar con sus nietos en la residencia. Un día en que coincidió con Cabanes allí no pudo más y se lo contó. "Le dije automáticamente que le adoptaba como abuelo. Fue algo simbólico, pero que ambos cumplimos a rajatabla", explica Cabanes, fundador del programa de acompañamiento "Adopta un abuelo".

Este licenciado en Administración y Dirección de Empresas abandonó su trabajo como consultor dos años después de poner en marcha el plan para dedicarse a su proyecto en cuerpo y alma. "Adopta un abuelo" está presente en 72 municipios españoles, y principalmente en grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla. En Asturias sólo funciona en la residencia Santa Elena, en Oviedo. Cada cierto tiempo, el autor de la idea viaja por España para explicar en qué consiste. Hoy estará en la sala Circus (calle Marqués de Santa Cruz), a las 20.00 horas.

"Es un programa de acompañamiento para mayores en situación de vulnerabilidad o de soledad. Son personas que a los 80, 90 ó 100 años pueden hacer nuevos amigos cuando creen que es imposible", explica Cabanes. Los adoptantes pueden ser niños, "millenials", universitarios o adultos de hasta 49 años que deben inscribirse en la página web adoptaunabuelo.org, hacer un test, abonar una cuota y recibir formación. "Adopta un abuelo" mantiene acuerdos de colaboración con centros y residencias de mayores para que los jóvenes visiten a un abuelo determinado una vez a la semana durante hora y media.

"Se crean unos lazos increíbles. Los adoptantes hacen lo que crean mejor para para acompañar y entretener a los abuelos, eso sí, con supervisión. Muchos les enseñan a usar las redes sociales, a hacerse un perfil de Instagram, hacer una visita virtual al Museo del Prado, pasear si no existen grandes problemas de movilidad, charlar o simplemente escuchar", comenta Cabanes, que sigue formando parte del voluntariado.

Para el fundador de "Adopta un abuelo", la soledad y la inclusión social de las personas mayores son algunos de los retos del siglo XXI porque la humanidad no está preparada para la longevidad actual: "La esperanza de vida ha crecido mucho en los últimos tiempos, de forma que las Administraciones y los Servicios Sociales de nuestro entorno tienen un claro 'overbooking' con el que lidiar".

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