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Crisis del coronavirus

Cámaras de vigilancia y bolardos para controlar el paso a la nueva zona peatonal

La restricción al tráfico entre Argüelles y Fruela por la plaza de Riego entró ayer en servicio sin incidencias y con un mayoritario apoyo vecinal

Unos 10.000 metros cuadrados más de espacio para el peatón y alrededor de 6.000 coches menos al día en el entorno de la plaza de la Catedral y del campo San Francisco. Estas son las grandes cifras del plan de peatonalización de ocho calles del Antiguo que el gobierno ovetense puso ayer

El resto de los consultados por LA NUEVA ESPAÑA coinciden en que la medida es adecuada y hasta hay quien lamenta que no se hiciese realidad hace ya tiempo. Carmen García, vecina de Oviedo que suele pasear por el entorno de la Catedral, se confiesa "encantada" con esta nueva peatonalización. "Todo lo que seas sacar coches del centro de la ciudad me parece muy bien, y más si se trata de la parte vieja y de calles en las que apenas hay circulación; creo que todos los ciudadanos salimos ganando y no solo las terrazas de la hostelería", subrayaba esta mujer.

Lo cierto es que esta peatonalización nace con carácter provisional, para hacer frente a la desescalada de la pandemia, pero el ejecutivo que lidera el popular Alfredo Canteli está dispuesto a hacerla definitiva si se confirma que su aplicación resulta positiva para la ciudad. Antes de que se desatara la crisis del coronavirus, el Ayuntamiento tenía en estudio nuevas peatonalizaciones en su estrategia para tratar de revitalizar el casco viejo. En concreto, entre los planes del área de Urbanismo, a cuyo frente está Nacho Cuesta (Cs), figuraba la peatonalización que ayer se hizo efectiva entre Mendizábal y Los Pozos, a lo largo de la plaza de Riego, al entender que se trata de un itinerario "aislado" dentro del proceso de exclusión del vehículo particular en la mayor parte del Antiguo.

De manera provisional, la Policía Local cerró desde primera hora de la mañana de ayer el acceso a Mendizábal desde la calle Argüelles con varias vallas. Sin embargo, según indicó el concejal de Seguridad Ciudadana, José Ramón Prado, durante una visita a la zona para conocer de primeras mano la implantación de esta nueva restricción al tráfico, la intención del gobierno de Canteli es instalar en ese punto bolardos móviles y una cámara de vigilancia para controlar el acceso (como ya sucede en Gascona) si la peatonalización se convierte en definitiva tras el estado de alarma. Los agentes que vigilaron ayer las tres calles cortadas al tráfico se limitaron a informar a peatones y conductores de las condiciones de la nueva peatonalización y, en algunos casos, de recorridos, alternativos. Las sanciones económicas para quienes no respeten el corte de tráfico en estas arterías comenzarán a imponerse de manera paulatina a partir de hoy.

"La verdad es que ha estado muy tranquilo y no hemos tenido ningún problema; nos hemos limitado a informar de las medidas que se ponen en marcha con esta peatonalización y la gente se lo ha tomado bien", subraya la agente número 9304 de la Policía Local ante las vallas que indican el cierre de la calle Mendizábal. Su compañero, el agente número 0101, confirma que el cierre de estas calles no conllevó retenciones ni incidencias.

Según Prado, las condiciones de esta peatonalización de las calles Mendizábal, Ramón y Cajal y Pozos son "muy similares" a las que rigen en otras zonas de la ciudad en las que ya está restringido el uso del vehículo particular desde hace tiempo. Así, por ejemplo, están permitidas las labores de carga y descarga entre las seis y las once de la mañana, el acceso de residentes y de usuarios de instalaciones hoteleras, así como el paso del transporte público. La parada de taxis situada frente a la plaza Porlier se mantiene en su actual ubicación y no perderá plazas. Uno de sus profesionales, Francisco Pérez, que lleva en la profesión más de treinta años, apoya la medida adoptada por el Ayuntamiento y, si tiene alguna queja, se limita a lamentar que "esto ya se debería haberse hecho hace años, porque el tráfico por aquí no tiene mucho sentido".

Prado afirmó que la segunda fase de este proceso de peatonalización del entorno del Antiguo y del Campo se llevará a cabo el lunes que viene y afectará a la calle Fruela y la parte baja del Rosal. Posteriormente, y todavía sin una fecha concreta, se hará realidad la tercera y última parte de este plan, que dejará sin tráfico a las calles Cabo Noval, Martínez Marina y Quintana, así como un segundo tramo de la del Rosal. Como consecuencia, Santa Susana pasará a ser bidireccional y habrá cambios. en algunas paradas de autobús.

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