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Seis agentes más, cursos y operativos con la Nacional: solución inminente de Oviedo para atajar los tumultos

La junta de gobierno aprobará hoy ampliar a de 7 a 13 el número de policías a incorporar este mismo año

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Prácticas de la Policía Local de Oviedo en el Asturcón

El Asturcón, el centro ecuestre de titularidad municipal casi inutilizado desde hace un lustro, se convirtió ayer durante unas horas en un improvisado campo de maniobras para la Policía Local de Oviedo. El cuerpo quiere evitar a toda costa episodios como la batalla campal de la plaza del Paraguas de la noche del pasado sábado en la que resultó herido un subinspector por una lluvia de botellas protagonizada por diez exaltados para tratar de frenar la detención de un grafitero. Es por ese motivo que los agentes inmersos en un curso de técnicas de actuación recrearon en la parte práctica alguna de las situaciones extremas del fin de semana. A este entrenamiento se suma el anuncio del Ayuntamiento de incorporar este mismo año seis efectivos más de los previstos inicialmente, así como el acuerdo alcanzado con la Policía Nacional para establecer un operativo especial y conjunto a partir de este fin de semana.

Las instalaciones hípicas en desuso fueron el escenario perfecto para desarrollar intervenciones con furgones, despliegues de antidisturbios y entrenar técnicas de prevención de ataques con botellas y otros objetos como los sufridos en el Antiguo hace escasos días. Los funcionarios pudieron ensayar también las técnicas de reducción de sospechosos, un entrenamiento vital para reducir al mínimo el riesgo de fuga de los arrestados.

Las maniobras, previstas antes de lo sucedido en la zona de movida de la capital asturiana el pasado fin de semana, no hacen más que profundizar en la apuesta de la concejalía de Seguridad Ciudadana por la formación. “La semana pasada ya habíamos formado a los mandos en este aspecto y este lunes empezaron las clases los policías que están a pie de calle”, explicó el concejal del área, el popular José Ramón Prado, que decidió impulsar este tipo de cursos, consciente de que el levantamiento de las restricciones sanitarias traería consigo más disturbios en las zonas de ocio de la capital asturiana.

Clases aparte, el Consistorio quiere ir más allá en sus políticas de seguridad y por ello hoy mismo está previsto aprobar en junta de gobierno la modificación de la Oferta Pública de Empleo con una variación sustancial para el área de Prado. El Consistorio añadirá seis puestos más de policía local a los siete ya previstos inicialmente, lo que supondrá un refuerzo de 13 efectivos que se podrían incorporar este año mismo año, si los trámites burocráticos no se demoran más de lo esperado.

Despliegue compartido

Al margen de las medidas para mejorar la preparación de los agentes, mandos del cuerpo municipal y la Policía Nacional se reunieron ayer en el cuartel del Rubín con un único punto en el orden del día: “reforzar los cauces de coordinación entre ambos cuerpos”. Del mismo salió un acuerdo para poner en marcha a partir del viernes un “operativo compartido” encargado de velar por la seguridad en la zona de movida del casco histórico durante las noches más concurridas del fin de semana.

El despliegue se realizará en los denominados como “puntos de interés policial”, es decir, las principales zonas de ocio del Antiguo, entre las cuales se encontrarían la plaza del Paraguas o la plaza del Sol, donde el pasado sábado también se produjo una intervención para desalojar un piso alquilado en el que fueron identificados 16 jóvenes que, según la jefatura superior de Asturias llegaron a arrojar cuadros y botellas desde la ventana.

Ambos cuerpos aprovecharon para recalcar la “excelente relación” que han mantenido “históricamente”, que ya habían destacado en la celebración de la última Junta Local de Seguridad.

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