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Las “cincuenters” declaran la guerra al “edadismo” y a la “tiranía de la belleza”

Beatriz Rico y Minerva Piquero reivindican con humor las ventajas de haber cumplido más de 50: “Ahora le damos morbo a los veinteañeros”

Beatriz Rico, a la izquierda, y Minerva Piquero, antes de su encuentro “Cincuenter”. | Luisma Murias

Se puede tener más de 50 años y ser feliz. Es más, se puede incluso ser más feliz que a edades más tempranas. El Archivo Histórico de Asturias, la antigua cárcel de Oviedo, fue escenario este viernes de un canto reivindicativo a las ventajas de la madurez, especialmente femenina, y la necesidad de plantar cara a males sociales como “la tiranía de la belleza” o el “edadismo”. Las televisivas Beatriz Rico y Minerva Piquero dieron cuenta de ello en un animado encuentro “Cincuenter” en el que ambas revelaron anécdotas desagradables sobre el envejecimiento a la vez que arrancaron las carcajadas del público. “A los 20 gustábamos a los de 40, pero ahora que tenemos más de cincuenta les damos morbo a los veinteañeros”, espetó Rico para sacar el lado positivo de cumplir años.

Yolanda Lobo, impulsora del movimiento “Cincuenter” respaldado por la Fundación Municipal de Cultura abrió el acto levantando el ánimo a las mujeres de su quinta. “La edad es un lujo y nosotras somos fuertes y poderosas”, proclamó robando la primera gran ovación de la tarde a un público repleto de féminas con más de medio siglo de vivencias y experiencia a sus espaldas.

Elevadas en un escenario y sentadas en dos cómodos sofás convertidos en confesionario para las dos conocidas invitadas, quienes evidenciaron algunas diferencias, pero coincidieron en la necesidad de aprender a quererse como se es. Rico tomó la palabra para hacer un alegato en contra de lo que denominó “la tiranía de la belleza”. Si bien dejó claro que por suerte no le falta trabajo tanto en teatro como en televisión, la actriz reconoció vivir condicionada por las exigencias de su profesión. “Lo reconozco, yo paso hambre”, explicó en relación a los cuidados que requiere su trabajo sobre las tablas. “En algunos casos interpreto a personajes más jóvenes que yo y tengo que cuidarme”, señaló para luego dejar claro que ayer no era día de dieta. “Hoy me he puesto bien”, comentó ganándose a los presentes.

Visitantes a la exposición fotográfica “Fichadas”, en el Archivo Histórico. | Luisma Murias

Menos presa de los prejuicios se mostró Minerva Piquero. “Tengo 54 años y soy una mujer libre”, soltó como carta de presentación antes de relatar cómo perdió los complejos hace justo un año. “Viajé a un destino exótico, me puse un bikini y me sentí libre por primera vez en mi vida”, rememoró sobre un punto de inflexión indispensable para dejar atrás episodios como cuando estando una vez en el festival de Cannes de publicidad sus amigos le alertaron de unas noticias que estaban circulando por las redes. “Minerva Piquero irreconocible”, titulaban las publicaciones en la que la presentadora aparecía con unos kilos de más. “Lloré mucho y me daba vergüenza hasta salir a la calle”, desveló.

Lo mismo le ocurrió a Beatriz Rico cuando un día apareció en “Pasapalabra” y su imagen incendió las redes. “No había maquilladora por el covid y como yo no sé hacerme bien la raya del ojo me pusieron fatal” rememoró, admitiendo que, a diferencia de su compañera de tertulia. “Admito que lo paso mal cuando me veo fea”, comentó Rico.

Piquero aprovechó para poner de relieve el problema creciente del edadismo. “Según la OMS el 50% de la población mundial sufre maltrato por su edad”, alertó para, seguidamente apelar a la necesidad de plantar cara a estas situaciones. “Los 50 no son los nuevos 20, son los nuevos 50 y no he estado mejor en mi vida”, indicó.

El coloquio sirvió para poner la guinda a una jornada en la que ya por la mañana se inauguró la exposición fotográfica “Fichadas”, de la fotógrafa Beatriz Montes, que incluye fotografías de mujeres mayores de 50 años que visitaron el Archivo Histórico en los últimos tiempos posando como presidiarias. La muestra podrá visitarse hasta el 23 de diciembre.

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