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Oviedo, donde más crecen los turistas

Los viajes de negocios convierten a Oviedo en la ciudad del Norte en la que las visitas crecen con más fuerza | El sector, en pleno auge, aguarda un “boom” para el año próximo con la llegada del AVE

Turistas en Oviedo Miki López

El turismo despierta en Oviedo, y lo hace con ganas. Los hoteles de la capital asturiana abrieron sus habitaciones a una media de 874 visitantes al día durante los primeros tres meses del año. Unos números “sorprendentes”, a juicio de Fernando Corral, vicepresidente de la patronal hostelera y hotelera (OTEA), y que hacen, según sus cálculos, que Oviedo sea la única ciudad del norte que crece con cierta intensidad. Otro número, esta vez un porcentaje. Las pernoctaciones crecieron un 10% en la ciudad durante ese primer trimestre, con respecto a 2019 (antes de que estallara la pandemia), según las cifras que acaba de divulgar el Instituto Nacional de Estadística (INE). Es otra cifra que asombra al sector, que ve cómo la ciudad va ganando tirón. Muy por encima de otros destinos bañados por el bravo Cantábrico y, contra otros intuitivamente considerados más turísticos, como Gijón, a los que la capital empieza a adelantar a gran velocidad. Así se despereza el turista en Oviedo.

Esa recuperación turística que comienza a vivir la ciudad ya con cierta intensidad tiene, según Corral, un protagonista con nombre y apellidos. Es lo que denomina como “el turismo de negocios” y que, según sus palabras, “es una muestra más de que la situación está volviendo a la normalidad”, tras el parón del coronavirus. A la antigua. Los hosteleros, hoteleros y comerciantes de la capital aún esperan otro acelerón que tendrá lugar, si los plazos van como deben y no hay más retrasos, dentro de un año, gracias a la llegada del AVE a la capital. Para entonces, pronostican, las cifras de visitantes volverán a sorprender.

Los datos del INE apuntan a que la recuperación de Oviedo –en cuanto a ímpetu– no tiene parangón en el resto de la Cordillera Cantábrica. Otros destinos del Norte continúan superando a la capital asturiana en lo que se refiere al número de turistas (como Santiago de Compostela o la inexpugnable Bilbao), pero el crecimiento porcentual (del 10%) es imbatible. Un despertar en toda regla. Corral pone el acento en que el aumento se produce en un momento (el primer trimestre del año) en el que no hay demasiadas atracciones turísticas. Sólo recoge los últimos coletazos de la Navidad y el Carnaval. Nada para tirar cohetes, como fue después la Semana Santa. “Por eso creemos que esa recuperación está más ligada con el turismo de los negocios”, asegura.

Nacho del Río, presidente de la Asociación de Comercio de Oviedo, con una tesis muy similar, da otra clave. “Se está recuperando con fuerza ese tipo de turistas que, por ejemplo, vienen a los Vega (al Instituto Oftalmológico) a operarse y se quedan por la ciudad tres o cuatro días”, explica. “Eso nos salva a muchos comercios, porque son visitantes que no tienen otra cosa que hacer que pasear por la ciudad y hacer compras. Hay muchos negocios que salvamos las semanas gracias a ellos, porque la mayoría de la gente no tiene tiempo durante la semana para hacer compras”.

Y ese perfil de turista que había desaparecido durante la pandemia, comienza a volver a la ciudad. Lo hace, además, en mayor número que antes del estallido de la pandemia. “Eso comienza a calar en los comercios, nuestras ventas aumentan y se está notando mucho”, agrega Del Río.

Pero no es el único ingrediente de este despertar turístico de la capital asturiana. Otro componente de esta receta lo aporta David González Codón, presidente de la junta local de OTEA, que asegura: “Oviedo está empezando a creerse que es un destino turístico”. Y así competir es mucho más fácil. “Comenzamos a ser un destino a tener en cuenta, uno de verdad y no uno de segunda fila”, asegura.

Un ejemplo. Pasan unos minutos de las doce de la mañana y en la plaza del Ayuntamiento de Oviedo, el pasado viernes, había tres grupos de turistas. Se les reconoce bien porque muchos van equipados con mochilas, con cámaras de fotos (el kit normal y habitual, el completo) y porque en el centro de cada uno de estos grupos hay un guía turístico que señala hacia uno u otro edifico de la plaza, explicándoles a los visitantes el origen de cada piedra. Eso ocurre, además, en un fin de semana –alargado por el Día del Trabajo– que, en principio, iba a ser flojo, según los propios hoteleros, sin llenazos, pero que tampoco estuvo tan mal.

Otro ingrediente. Oviedo comienza a hacer marca. “Lo del ‘Origen del camino’ está siendo todo un acierto”, señala González Codón, otro de los que no sale de su asombro con las cifras. “En febrero, un mes que jamás en la vida ha sido turístico, ya se vio que la ciudad estaba llena, sobre todo el Antiguo, que es una zona que tenemos que aprovechar”, señala.

Ese despertar turístico llega a los hoteles, a los comercios y, por supuesto, también a la hostelería. Incluso a aquella que está algo más retirada del centro, en los barrios. “En el Cristo lo notamos, viene gente a consumir que visita la ciudad porque viene a algún congreso o por el tema del fútbol”, apunta González Codón.

Las perspectivas que maneja el sector turístico de la ciudad son “excelentes”. Por un horizonte ya no tan lejano como hace unos años ven aproximarse un AVE que, están convencidos, llenará a la ciudad de turistas. De hecho, aún no ha ocurrido, pero ya lo llaman el “efecto AVE”. Tiene precedentes. Fernando Corral cuenta con replicar el caso de León, hace unos años, cuando la llegada del tren de alta velocidad supuso para la capital leonesa un tremendo impulso. “Va a tener un impacto importante, eso seguro, ayudará a que continúen llegando turistas a Oviedo”, resalta.

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