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La obra mayor se dispara en Oviedo con el triple de licencias que antes del covid

La simplificación de la burocracia y el auge del sector de la construcción se traducen en un 56% más de permisos municipales que hace dos años

Edificios en construcción en el centro de Oviedo. | Miki López

Oviedo concedió tantas licencias municipales para levantar promociones de pisos, rehabilitar casas y acometer grandes reformas en 2021 como en los tres años anteriores juntos. La memoria del servicio de licencias del Ayuntamiento sobre la actividad desarrollada en el último año refleja un auge del sector de la construcción que, unido a la simplificación de la tramitación de los permisos por parte de la concejalía de Urbanismo se ha traducido en un aumento del 56% de licencias tramitadas respecto a los datos de 2019.

El despegue de la concesión de licencias para obra mayor en Oviedo comenzó en 2020, cuando muchos funcionarios municipales aprovecharon el parón de otras actividades a causa de la pandemia para centrar sus horas de teletrabajo en dar salida a muchas de las solicitudes de licencia pendientes. Mientras que en el mandato anterior, el número de licencias de obra mayor concedidas osciló entre las 44 y 61 licencias entre los años 2016 y 2019, hace dos años esas cifras repuntaron hasta los 78 permisos y en 2021 experimentaron un incremento sin precedentes.

Los 174 permisos resueltos favorablemente el último ejercicio para acometer obras de gran calado supusieron casi tantos como la suma de las autorizadas en los años 2018, 2019 y 2020. “La incorporación de muchos supuestos de declaración responsable, los refuerzos de determinadas áreas de personal y el aumento de la actividad de la construcción contribuyeron determinante a ello”, explican fuentes del propio servicio de Licencias, que dirige el primer teniente de alcalde, Nacho Cuesta.

Esta mejoría de un servicio que durante los últimos años había sido objeto de continuas quejas por parte de los promotores debido a las esperas, en algunos casos de meses y “hasta años”, queda reflejado también al repasar los datos globales de tramitación de licencias. El año pasado, los trabajadores dependientes de la concejalía de Urbanismo dejaron resueltos 7.650 expedientes de licencias urbanísticas de diferentes tipos. Los números suponen unas 221 más que el año anterior –en el que medidas extraordinarias como la ampliación de terrazas engordaron las cifras–, pero el dato gana en entidad si se compara con el registrado en 2019, último año previo a la pandemia, cuando las licencias tramitadas fueron 4.892, lo que se traduce en un incremento del 58% de las concesiones (2.578 más) en tan solo dos años.

Mientras que durante el pasado mandato en el que el Ayuntamiento estuvo gobernado por el gobierno tripartito de izquierdas (PSOE, Somos e IU) resolvió una media de 5.000 expedientes al año, las memorias municipales reflejan una clara mejoría en la eficacia a la hora de resolver las licencias. a partir de 2020, primer año completo de gobierno del ejecutivo de coalición de PP y Cs, esta estadística permite apreciar un gran aumento que fuentes municipales atribuyen, en gran medida, al plan de choque municipal puesto en marcha para desatascar miles de licencias que permanecían en el cajón con grandes demoras originadas en los años precedentes.

La reorganización del área de Licencias mediante un paquete de medidas que incluyó el nombramiento de un director general, unido al refuerzo de la plantilla municipal destinada a estos fines, así como los cambios de criterio aplicados para incrementar los supuestos para poder acceder a una declaración responsable sin necesidad de solicitar licencias para actuaciones menores son los principales ingredientes de la fórmula de la concejalía de Nacho Cuesta para dar un vuelco al servicio que muchos promotores agradecen públicamente.

Desde el Consistorio ponen como ejemplo de la mejora en la eficiencia de Licencias algunos casos recientes como las obras de la torre de la Catedral o el permiso para habilitar 41 oficinas en el edificio del antiguo Banco Asturiano. En ambos casos, las licencias fueron tramitadas en apenas dos semanas, plazos que hasta hace poco tiempo parecían impensables para un servicio que, según reconoció el gobierno anterior, acumulaba miles de expedientes sin resolver, algunos pendientes incluso desde hace más de una década.

Frente al triunfalismo del gobierno local, fuentes de la oposición ponen en cuarentena estas cifras pues, a la espera de analizar en profundizad los datos de la memoria recientemente publicada, advierten de que las cifras pueden estar condicionadas por los criterios utilizados por los funcionarios para dar los expedientes por resueltos.

A este respecto, en la memoria de 2020, la nueva jefa del servicio de licencias, Carmen del Prado, se desmarcaba de los criterios utilizados por sus antecesores. “No se puede asegurar que los datos correspondientes a los años 2018 y 2019 sean correctos al no haber participado en la elaboración de los mismos”, puntualizaba la alta funcionaria en su informe sobre el balance del año en el que empezó la pandemia.

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