Hernández irá a juicio para impugnar las elecciones del Centro Asturiano

«No me dejan otra opción para defender el interés del socio», anuncia el aspirante excluido tras rechazarse su recurso ante la junta electoral

La junta electoral del Centro Asturiano, el día de la ratificación de candidaturas en el club del Naranco.

La junta electoral del Centro Asturiano, el día de la ratificación de candidaturas en el club del Naranco. / Irma Collín

Lisardo Hernández, el aspirante a las elecciones a la presidencia del Centro Asturiano excluido por un defecto de forma en la documentación –la carencia de la rúbrica de uno de sus vocales en el impreso oficial de la candidatura–, anuncia que irá a los tribunales para impugnar el proceso tras rechazarse el recurso presentado el viernes pasado ante la junta electoral del club. El órgano analizó el martes por la noche la documentación recibida, en la que se reclamaba la nulidad del impreso oficial de postulación de candidaturas –basándose en las acepción de «firma» en lugar de «rúbrica»– e impugnar la cancelación de su lista. La negativa, por siete votos a favor y dos abstenciones e inapelable según los estatutos, se le comunicó ayer a Hernández a través de correo certificado. «No me dejan otra opción que ir a los juzgados a defender el interés de los socios de que haya elecciones. No nos vamos a quedar callados», anuncia.

Para Hernández, la junta electoral no ofrece ninguna argumentación válida en Derecho al ratificarse en su decisión. «No me lo esperaba porque realmente se inventan que firma y rúbrica, según la RAE, son un sinónimo y no es así. Están huyendo y negando una evidencia palmaria», denuncia. Apunta que su intención personal no era acabar en un «circo judicial», habiendo intentad la vía amistosa mediante el recurso interno y que «lo lógico» sería readmitir la lista e ir a elecciones para que decidan los socios en las urnas. «Nuestros argumentos sí son válidos, ya que hay numerosas sentencias en muchos clubes. Hay jurisprudencia anterior así que el juez nos va a dar la razón», advierte el candidato fallido, que no tiene reparos en llegar hasta el final. «Para eso estudié Derecho, como más compañeros, para ir al juzgado. No pasa nada, es nuestra profesión habitual».

El cabeza de la lista descartada también siente que le han «obligado» a ir contra el Centro y se muestra preocupado por la supuesta mala imagen que le darán al club los acontecimientos, presentes y futuros, relacionados con este proceso electoral y judicial. «Su imagen va a quedar dañada por el régimen dictatorial que lo gobierna y que secuestra la voluntad legítima de los socios de expresarse y votar», opina.

El aspirante excluido también señala con el dedo al abogado del Centro Asturiano, a quien atribuye la autoría del escrito en el que la junta electoral se ratifica en la supresión de su lista, y le acusa de deberse al otro candidato y exgerente de la entidad, Gerardo Martínez. «Se le contrató cuando Gerardo era gerente, le debe su puesto de trabajo. No es ni parcial ni independiente. Está contaminado y no atiende a los intereses del Centro, sino que está defendiendo al otro candidato, su amigo. No tiene que defenderlo a él, sino al socio».

La controversia en las elecciones comenzó el pasado 21 de noviembre, cuando la junta electoral anunciaba las candidaturas válidas para presentarse al proceso presidencial. Lo que parecía a priori un trámite protocolario hizo llegar la sorpresa al club de campo del Naranco. El aspirante Lisardo Hernández anunció, justo antes de iniciarse el acto, que le habían comunicado que su lista estaba fuera porque faltaba la firma de un vocal en los impresos oficiales. La junta electoral confirmó minutos después su exclusión en el comunicado que leyó su presidenta y validó la lista de Gerardo Martínez. Según los estatutos, en caso de candidatura única esta se proclama ganadora automática, por lo que su cabeza de lista será el próximo presidente del Centro Asturiano. Ello convierte, a día de hoy, a Martínez en el único presidenciable. Al no precisarse en los estatutos del club un periodo de subsanación de errores, el aspirante utilizó el recurso a la junta electoral. Tras el intento infructuoso la única opción deLisardo Hernández y su equipo es acudir a los tribunales.