El Principado aplaza ahora al año que viene el inicio de la transformación del Cristo

El consejero de Hacienda admite en la Junta que los derribos pueden tardar hasta nueve meses en licitarse y otros doce en ejecutarse

Ch. Neira / L. Blanco

La transformación de los terrenos del antiguo hospital en el Cristo podría demorarse todavía más. El consejero de Hacienda, Guillermo Peláez, admitió ayer en la Comisión de Hacienda de la Junta, a preguntas de la diputada Covadonga Tomé, que el inicio de los trabajos para recuperar la parcela podría no arrancar hasta el próximo años.

Las cuentas de Hacienda son complicadas porque, tal y como recalcó Peláez, el proceso para el derribo de los edificios de titularidad regional que no se conservarán requiere muchos trámites para cumplir las garantías de sostenibilidad propuestas. El reciclaje de la mayoría de los materiales, su reutilización en las propias obras de transformación de la parcela o la descontaminación, con una elevada presencia de materiales contaminantes, exigirá una licitación del contrato de derribos larga, que podría durar nueve meses. Una vez adjudicado el contrato, su ejecución llevará un año más, tal y como matizaron fuentes de su gabinete tras la comparecencia en la Junta.

Peláez admitió que la zona del viejo HUCA está "francamente degradada" y que necesita "una respuesta cuanto antes". El Principado, una vez fracasado el anterior plan junto a la administración central y local, se dispone ahora a abordar "su responsabilidad". Eso implica, más allá de las demoliciones y la recuperación de la parcela más próxima a Julián Clavería, la recuperar del edificio de "los hongos". Peláez volvió a hablar de ese proyecto en el que trabaja la consejería de Ciencia, consistente, explicó en "crear un vivero de empresas". Según Hacienda, una vez que el gobierno de Barbón decidió seguir por su cuenta en el Cristo "no ha dejado de trabajar". Y si todavía no hay resultados es porque "técnicamente es muy complejo y el desarrollo del proyecto exige muchísima labor técnica", se justificó.

Peláez se detuvo, como ya se ha dicho, en las dificultades derivadas de la cuestión ambiental: "Nuestros propios estándares de recuperación de residuos nos obligaron a rehacer completamente el proyecto para que sea derribo ambiental ejemplar desde el punto de vista de la sostenibilidad". El consejero detalló que ese proceso incluye listado con una enumeración exhaustiva del residuo de cada edificio, cuál puede ser aprovechable, qué impacto puede tener en el coste de otras obras y cómo deshacerse del resto de materiales de forma sostenible.

Para la diputada Covadonga Tomé, las explicaciones de Hacienda no despejan el problema de la parcela sanitaria y el de la degradación que provoca en el barrio. La diputada de Podemos incide en que el traslado del Hospital a la Cadellada en 2014 se realizó sin tener un plan definido para el Cristo y que ahora el ejecutivo de Barbón está paralizado, repitiendo año tras año el mismo proyecto sin que logre avanzar. "Es todo un sinsentido", se lamentó Tomé tras escuchar las respuestas del consejero en la Junta. "Un plan como este no es algo que se pueda improvisar. En todos estos años hubo un montón de anuncios, una propuesta integradora que se dejó morir, la de HuCamp, y en 2023 el consejero Alejandro Calvo nos anunció que comenzaban las demoliciones y un plan de viabilidad que es exactamente lo mismo que nos cuenta ahora Guillermo Peláez. Veremos qué pasa".

El inicio de las demoliciones en el Cristo, en especial las del Hospital General, fue una de las 25 promesas anuales que el presidente regional, Adrián Barbón, dio por cumplidas en su balance de 2023, hace pocas semanas. Si bien la promesa incluía también la aprobación del convenio de La Vega, que sí se llevó al Pleno del Ayuntamiento de Oviedo el 28 de diciembre, la otra parte, el inicio de los derribos, no se puede dar por realizada, como sostiene el presidente. La licitación no está lanzada, pues falta aún el visto bueno del Consejo de Gobierno.