Opinión
El PSOE vive en el pasado
Respuesta a las críticas del socialista Jorge Fernández Bustillo
Leyendo el artículo que Jorge Fernández Bustillo publicó ayer en estas mismas páginas uno se da cuenta de lo trasnochada que es la oferta del socialismo ovetense y de su candidato, Carlos Llaneza. Sus valedores e ideólogos son Antonio Masip y Jorge F. Bustillo. Es decir, el pasado, y no precisamente el más glorioso, de un partido que con ellos mostró su falta de amor y compromiso por Oviedo: el primero, gobernando ocho años y consiguiendo como único gran logro el derribo de la estación del Vasco; el segundo, con una etapa de consejero de Cultura que no dejó ni una sola realización positiva para Oviedo y, después, con ocho años en la oposición amasando ese odio revanchista que alimenta al socialismo ovetense y que culminó con los cuatro años de desgobierno y crispación del tripartito.
Y, por el medio, todo un recital cainita: Masip odia a Wenceslao; Bustillo odia a Wenceslao; Wenceslao los odia a los dos y a Llaneza; Llaneza sufre el amor de Masip y se entrega sin resistencia a su vieja guardia, que parece resucitar, cuales zombis, como en las historias de terror, para terminar lo que empezaron: condenar a Oviedo. El mismo lema que ha elegido el candidato de Masip y Bustillo es toda una declaración de convicciones: "Cambiar Oviedo es capital". No, no es que el papel de Oviedo como capital se reivindique como elemento vertebrador e identificativo para todos los asturianos, sino que los socialistas consideran de vital importancia cambiarnos. No se habla de mejorar ni de desarrollar ni de impulsar. Quieren cambiarnos por otra cosa, quizá algo que encaje más en su esquema, en el que siempre hemos sido definidos como ciudad burguesa y clasista; un esquema tan rancio como las características que nos atribuyen y que sólo existen en las mentes de un socialismo que siempre ha estado contra Oviedo.
Por lo demás, el artículo del señor Bustillo es la expresión de un socialismo desnortado, sin memoria y sin proyectos. Leyéndolo uno podría llegar a suponer –si no fuera por el mísero párrafo final en el que (¡por fin!) se atreve a citar mínimamente el nombre de su candidato– que está hablando del tripartito, cuando describe lo que no se ha hecho, o del propio PSOE ovetense cuando habla de "aceptar a ciegas los planes de la Vega, el traslado de la Escuela de Minas, la eternidad que acompaña a la llegada del AVE…" ¡Perdón señor Bustillo!, ¿aceptar a ciegas los planes de La Vega, cuando son el fruto de una negociación del Alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, con los gobiernos socialistas de España y Asturias y quien realmente no los acepta y va contra esos gobiernos es el candidato del PSOE en Oviedo?
"¿Aceptar a ciegas el traslado de la Escuela de Minas" cuando Alfredo Canteli es el único que está defendiéndola ante este nuevo ataque del socialismo asturiano en el que el PSOE ovetense es un cobarde cómplice, votando en contra de esta media en el pleno, pero callando luego sin pudor, hasta el extremo, señor Bustillo, de que su candidato aún no ha dicho que se opone a este latrocinio que dirige y financia su compañero Barbón?" "¿Aceptando la eternidad que acompaña a la llegada del AVE", cuando Alfredo Canteli, y no ustedes, señor Bustillo, sometidos siempre al socialismo de las Cuencas o de Gijón, es el único que está defendiendo que llegue directamente a Oviedo y que lo haga de verdad, no al trantrán y en autobús por falta de previsión en las obras que hay que realizar entre León y la Robla y Lena y Oviedo-Gijón?
Es evidente que el PSOE y su candidato en Oviedo viven en el pasado. Por sus planteamientos y por sus "coaches" de viejas glorias sin gloria. Y, además, por su propio programa, lleno de contradicciones ("recuperar el Palacio de los Niños", que siempre criticaron, y la plaza de toros, por la que no movieron nunca un dedo), ridículos desconocimientos (hacer "un pleno municipal de niños", que lleva haciéndose desde hace muchos años, y no sólo uno sino varios en el año) o toda una declaración de intenciones para volver a donde el tripartito lo dejó: "Recuperación de la memoria democrática", "crear un consejo de la memoria democrática", "crear un censo de las víctimas de la Guerra Civil", cambiar de nuevo el callejero, recuperar los chiringuitos políticos para financiarse, imponernos "la nuesa llingua"... Vamos, todo un programa moderno y de progreso.
Masip, Bustillo y su candidato Llaneza quieren que Oviedo regrese al pasado. Alfredo Canteli, quiere que Oviedo regrese al futuro. Parafraseando a Bustillo, en el final de su artículo, ¿verdad que entienden cuál es la mejor opción para Oviedo?