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Al Oviedo le falta una marcha

Los azules han perdido las señas de identidad que en octubre les levantaron con un estilo atrevido y ofensivo - La falta de intensidad lastra: el equipo hizo 9 faltas menos que el Sporting en el derbi y solo 2 en la primera parte ante Las Palmas

Valles despeja ante Lolo, en presencia de Ramírez.

Valles despeja ante Lolo, en presencia de Ramírez. LOF

En la estadística del choque ante Las Palmas, hay un dato que llama especialmente la atención. En la primera mitad, la que definió el partido, el Oviedo hizo solo dos faltas. Su rival, once. Puede ser un ejemplo de la diferente intensidad con la que los dos equipos encararon el

La falta de valentía. Preguntado por el inicio tibio de los suyos, Rozada apeló en la sala de prensa del estadio de Gran Canaria a la valentía que le había faltado al Oviedo. "Esta categoría es para valientes", expuso el ovetense. El técnico mantiene el discurso de que su equipo solo crecerá si logra seguir dando pasos hacia adelante y logra jugar en el campo del rival. Quiere construir una identidad en un camino embarrado. El problema llega cuando a la ejecución le falta algún elemento. Como la intensidad. Al ejemplo del primer tiempo en Las Palmas con las faltas, se suma el del derbi. Entonces el Sporting cometió 9 infracciones más: 16 azules por 25 rojiblancas. Es solo un ejemplo, pero parece sintomático.

Se acaban las oportunidades. La responsabilidad del técnico, como principal protagonista deportivo, es evidente. Pero el mal momento también acentúa los problemas futbolísticos de muchos jugadores muy por debajo de su rendimiento habitual. El partido de Las Palmas suena a última oportunidad para algunos futbolistas. El caso de Omar Ramos, en el top5 de sueldos más altos del equipo y al que el club ya le ha invitado a escuchar ofertas, es el más claro. En Las Palmas desaprovechó otra oportunidad para demostrar que aún puede ser el extremo eléctrico que despuntó en Leganés. Otras piezas importantes otras campañas (como Carlos Hernández, Joselu, Mossa o Tejera) están por debajo de su nivel.

Octubre queda muy lejos. Tras unas semanas de mejoras, Rozada logró que el equipo despuntara a raíz de la victoria en Tenerife (0-1), a comienzos de octubre. El Oviedo despegó entonces con buenos resultados y un estilo reconocible que enganchó al Tartiere. Trataba de jugar en el campo del contrario: robar rápido, llevar el balón a la banda y sorprender con mucha gente en el área rival. Así llegaron victorias lustrosas, como la de Albacete o frente al Girona. Pero aquellos síntomas desparecieron tras el triunfo ante los catalanes.

La segunda peor racha de la temporada. Ahora, la imagen preocupante del equipo ha regresado. Los azules acumulan cinco semanas sin victorias, con 2 puntos (dos empates sin goles en el Tartiere) sobre 15 en juego. Solo en el traumático inicio con Egea se registraban peores cifras. Entonces fue 1 punto de 15, lo que le costó el cargo al argentino.

La recta final antes de Navidad. Comprobadas las imperfecciones de la plantilla, el oviedismo se agarra a los remiendos que ofrece el mercado invernal para pensar en un futuro más halagüeño. Aunque los refuerzos en enero no siempre cuajan y, además, antes de que llegue esa ventana, los azules se enfrentan a otros cuatro duelos decisivos en la búsqueda de la tranquilidad. Rayo Vallecano y Cádiz, en el Tartiere, y las visitas a Alcorcón y Racing son las citas para cerrar la primera vuelta. De estos cuatro resultados dependerá la tranquilidad del equipo de cara a encarar la segunda mitad de la competición. Llegaran refuerzos, eso parece evidente, pero la zona de la tabla por la que navegue el equipo cuando estos aterricen marcará el sendero.

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