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Una operación clave en el Oviedo

Borja Sánchez ya tiene tres ofertas en firme para dejar el Oviedo en junio

El club asume que abordó tarde la operación, pero confía en que el atacante siga pese al interés de equipos de Primera y el extranjero

Borja Sánchez Irma Collín

El peor escenario para el Oviedo en su intento por quedarse con su jugador estrella ya es una realidad. Borja Sánchez, la referencia creativa del equipo azul junto con Borja Bastón, cuenta con tres ofertas encima de la mesa de cara a las siguientes temporadas: una de un equipo de Primera División, otra de un conjunto de Segunda y una tercera de un club extranjero.

Los tanteos, las llamadas y el interés, que vienen de lejos, ya han sido plasmados negro sobre blanco, con cifras concretas de salario y duración de contrato. Borja es una perla en el mercado, esencialmente por dos motivos: su bajo salario (poco más que el mínimo en Segunda) y la duración de su contrato, que expira en pocos meses.

La situación, aunque previsible para el Oviedo debido a que el ovetense finaliza contrato en junio, se trata de un serio revés para la dirección deportiva azul, que a día de hoy ve en primera persona cómo se complica una renovación estratégica que se cuece desde hace meses.

Atar a Borja sería, además, una operación positiva de cara a la afición en el tramo que queda de competición. Vender ilusión. Su adiós, por el contrario, resultaría difícil de explicar en el apartado social, siendo Borja, ovetense y canterano, el gran talento que ha salido de El Requexón en las últimas temporadas. Además, el Oviedo no percibiría ni un euro en el caso de que Borja saliese.

El club azul es consciente del interés de varios equipos en Borja y además sabe que llega tarde a una renovación sobre la que incluso llegó a haber un principio de acuerdo hace poco más de un año. De aquel pacto, que incluía un nuevo salario y una cláusula de 10 millones de euros por los tres actuales, nada se supo.

Durante las Navidades, tras un tiempo sin apenas conversaciones entre el club azul y los agentes del jugador, hubo acercamientos y pequeños avances, sin que se cerrase un acuerdo. El Oviedo confía en poder acometer la operación, pero lo cierto es que en el seno de la entidad se empieza a respirar un cierto pesimismo con la ansiada renovación.

Las tres ofertas que ha recibido el jugador no hacen más que aumentar el desasosiego. Borja, mientras se dirime su futuro, ha optado por un perfil bajo, sin declaraciones públicas sobre su renovación, centrado en el apartado deportivo.

El jugador considera que el equipo está en el momento clave de la temporada y no quiere que nada distraiga al grupo del objetivo del play-off. Borja siempre ha sostenido que su intención siempre fue seguir en el Oviedo, incluso aceptó los términos que le planteó el club hace un año, antes del fallecimiento de Francesc Arnau.

Por su parte, el club considera que la renovación del jugador está en el tejado del propio Borja. La entidad, tras un tiempo de espera, se sentó con el agente del ovetense, el asturiano Juan Mata, y planteó su oferta de renovación, con un salario mejorado.

En global, las cifras eran del agrado del futbolista, pero pequeñas cláusulas dificultaron el acuerdo y la redacción del contrato final. El club sostiene, pues, que Borja puede renovar cuando quiera y que la mano está tendida. Y el jugador, en la actual situación, no tiene prisa y elegirá lo que más le convenga.

El “10”, a volver a ser importante


Borja Sánchez quiere volver a ser importante en lo que resta de temporada, un tramo de curso decisivo para el Oviedo en su aspiración por meterse en el play-off. El “10” azul, el máximo asistente del Segunda División con siete dianas, luchará esta semana por un puesto en el encuentro ante el Girona, el domingo en Montilivi (21.00 horas, Vamos). En los últimos encuentros, la participación de Borja ha sido menor que en anteriores partidos. Tras dar un pase de gol a Bastón ante el Amorebieta, fue titular ante el Huesca, pero en el siguiente encuentro, ante el Burgos, se quedó en el banquillo debido al cambio de sistema. Frente al Sanse, la semana pasada, salió de mano, pero solo jugó 57 minutos, su peor marca en los encuentros que es titular. Borja suele ser un cambio fácil para el Cuco: lleva desde el pasado mes de noviembre, ante el Burgos en el Tartiere, sin jugar un partido completo.

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